La operación de compra de Energy East por Iberdrola encuentra su primera barrera. Al parecer, la Comisión de Servicios Públicos del Estado de Nueva York habría condicionado su visto bueno a la misma, a que la compañía española cumpla una serie de condiciones entre las que se encontraría: una rebaja de tarifas; un aumento de la calidad del servicio; el refuerzo financiero de la empresa adquirida y; la desinversión de activos de generación.

Ante la disconformidad de las partes, Iberdrola habría recurrido a un juzgado de lo civil para que arbitre las negociaciones.
Después de obtener los permisos pertinentes sin condiciones por parte de los Estados de Connecticut y New Hampshire y donde tiene casi cerrado la autorización de Maine, se ha encontrado con la oposición en el Estado de Nueva York. Precisamente, ha sido en este Estado donde la compañía que no tiene clientes de gas ni luz, sino sólo un parque eólico, ha visto con la PSC le ha impuesto una serie de condiciones, que son consideradas desproporcionadas por la electrica.

La duda esta ahora en si este arbitraje retrasará la operación, o si las negociaciones llegarán a buen puerto y en el tiempo previsto.