El Consejo de Administración del regulador energético decidía ayer desestimar la petición de Iberdrola.
Tanto en lo que se refiere a la pretensión de Iberdrola, S.A., por el que solicitaba, en relación con la Resolución de la CNE de fecha 15 de febrero de 2007 sobre autorización para el ejercicio de derechos de voto (artículo 34 Real Decreto-Ley 6/2000), la adopción de medidas provisionales de suspensión de los derechos de voto de ACS en IBERDROLA por encima del 3%. Como en la pretensión de Iberdrola, S.A. de revocación de la Resolución de la CNE de 30 de noviembre de 2006, de autorización a ACS para incrementar su participación en el capital social en IBERDROLA hasta un porcentaje que no le obligase a lanzar una OPA según la legislación vigente en aquel momento (función 14ª).

Sin embargo, la eléctrica sigue apostando por su estrategia de que no hay mejor defensa que un buen ataque, y si ayer interponía una denuncia contra el Estado francés por la leyes francesas que blindan a la compañía EdF sobre posibles compradores. Hoy, se ha sabido que la eléctrica española se personará en el expediente que Bruselas abrió el pasado mes de julio contra EDF por abuso de posición dominante.

Ante los movimientos de Iberdrola, el presidente de la empresa gala, Pierre Gadonneix, comentaba que ” la actuación de Iberdrola no tiene sentido por cuanto que EdF no ha tomado ninguna decisión sobre una posible inversión en España que, en su caso, deberá ser aceptada por las autoridades públicas en nuestro país.” “No iremos a España a menos que haya un esquema que aporte valor, es decir, que cree sinergias, pero tampoco iremos salvo que sea aceptable para las autoridades públicas españolas”.