El presidente de la constructora española ACS, Florentino Pérez, reconoció hoy que la fusión entre la eléctrica Iberdrola y Gas Natural, sería lo mejor para crear un gran grupo energético en España.
En rueda de prensa con motivo de la Junta General de Accionistas de Actividades de Construcción y Servicios (ACS), el empresario habló de la polémica participación de su empresa en la situación de Iberdrola, en la que tiene el 12.4%.

A pesar de ser el principal accionista en la eléctrica, su actuación no es del agrado del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, debido a que Pérez respaldó a inicios de año el interés de la estatal francesa Electricité de France (EDF) por adquirirla.

Sánchez Galán cuestionó a Pérez al asegurar que actuaba no como un socio que busca el beneficio de la eléctrica, sino como un competidor dentro de la misma empresa.

En su primer declaración sobre esa polémica, Pérez aseguró que con su participación en Iberdrola y el 54% que tiene en Unión Fenosa (tercera eléctrica española) la intención de ACS es participar en la consolidación de un “gigante” energético español.

Señaló que “la posible fusión entre Iberdrola y Gas Natural, hace pensar que para todos los agentes implicados es la forma más correcta de hacer un gran campeón nacional, que tiene sentido industrial y que está en la estrategia del gobierno” español.

“Si esta reflexión tiene consenso de todas las partes apoyaríamos esta estrategia. Habría que llegar un acuerdo de activos a desinvertir y haríamos más grande Unión Fenosa”, manifestó.

En febrero pasado se conocieron los primeros contactos entre Iberdrola y Gas Natural, a través de La Caixa, socio de referencia en la gasera, aunque se desconoce el estado de las conversaciones que habrían tenido sus directivos.

No obstante, medios económicos apuntan que esas negociaciones buscan evitar la entrada de EDF al sector energético español, y pactar entre la eléctrica y la gasera la creación de una energética nacional capaz de competir en el escenario europeo.

Las acciones de Iberdrola por evitar una oferta de compra de EDF se han traducido en varias demandas ante instancias de la Unión Europea (UE), en las que la empresa española acusa de posición dominante y competencia desleal a la estatal francesa.