El sector eólico reclamó hoy que la nueva ley de energías renovables y eficiencia energética anunciada por el Gobierno mantenga la estabilidad de la normativa precedente y destacó la importancia que ha tenido la regulación en el desarrollo de la energía eólica en España.

Durante la inauguración de la Convención Eólica 2008, el presidente del IDAE, Pedro Jiménez Larrea, adelantó que el estudio de prospectiva energética 2030, que se presentará antes de que acabe el año, contempla un escenario de 8.000 megavatios (MW) de potencia eólica marina instalada.

Para que la prospectiva se convierta en la ruta que recorrerá el sector, el Gobierno se apoyará en tres elementos: la mencionada ley de renovables, un nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020 y la Directiva sobre la materia, que fija como objetivo que en 2020 el 20 por ciento de la energía provenga de fuentes limpias, dijo Larrea.

El presidente de Iberdrola Renovables, Xavier Viteri, pidió que la nueva ley de renovables se convierta en el ‘compromiso definitivo’ con el sector y destacó la necesidad de mantener los sistemas de apoyo económico a la eólica.

En la misma línea, la directora general de Recursos Corporativos y Relaciones Institucionales de Acciona, Carmen Becerril, reclamó que se mantenga la ‘vocación de estabilidad’ de la normativa precedente, que explícitamente reconocía que su objetivo era dotar de estabilidad al sector.

El director general de Endesa Renovables, Fernando Ferrando, insistió en que la nueva regulación debe avanzar hacia la eliminación de las barreras administrativas, mientras que su homólogo en Unión Fenosa, José Antonio García Merino, solicitó un marco que garantice el retorno de las grandes inversiones necesarias en los próximos años.

Según los cálculos de García Merino, hasta 2020 las empresas del sector invertirán entre 70.000 y 80.000 millones de euros para poner en marcha nueva potencia.

Entre los retos del futuro, los asistentes destacaron la necesidad de avanzar en la competitividad del sector, un elemento que cada vez resulta más factible dada la evolución del precio de los combustibles fósiles.

Viteri señaló que, con un 40 por ciento de cobertura de la demanda, la eólica ya resulta competitiva frente a tecnologías fósiles como el carbón y el gas, cuyo coste de producción está en 85 y 80 euros/MWh, respectivamente.

Ferrando reconoció que el sector debe trabajar más en la reducción de costes y acercarse al objetivo de alcanzar los 700.000 euros por MW instalado, frente a los 1,2 millones actuales.

Asimismo, en los próximos años se deberá trabajar en la integración de la producción eólica en la red para mejorar su gestión por el operador del sistema (REE), el incremento de las interconexiones internacionales y la repotenciación de los parques eólicos antiguos, que tienen los mejores emplazamientos.