Hace un año, el Gobierno de Egipto decidió impulsar un plan para promover el desarrollo económico, demográfico y en todo caso sostenible de gran parte de su costa mediterránea. Para ello, el Ministerio de Medio Ambiente del país africano recurrió a la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, que seleccionó entre varias propuestas técnicas la presentada por el Instituto de Hidráulica Ambiental “IH Cantabria”, centro de referencia en el campo de la gestión de espacios costeros.

Los investigadores de la Universidad de Cantabria han trabajado desde entonces en este proyecto, denominado Azahar y centrado en la gestión integrada del tramo comprendido entre las localidades de Marsa Matruh y Sallum, en la costa más occidental de Egipto. El profesor Raúl Medina, que coordina la participación del “IH Cantabria” en ese Plan para la Gestión Integrada de las Zonas Costeras (GIZC), asistió hace unos días en El Cairo a un encuentro con el ministro egipcio de Medio Ambiente, Maged George Elias Ghattas.

En las reuniones celebradas durante varios días, a la que asistieron también otros miembros del Instituto, se dio por iniciada la segunda fase del proyecto, orientada a asegurar el uso sostenible de los recursos naturales del área y a proteger la herencia cultural de las poblaciones locales. Esto se logrará con un plan que será diseñado en los próximos doce meses gracias a los datos biológicos, físicos y socioeconómicos recopilados en la primera fase, la de caracterización de la zona. En su tercera fase, el proyecto Azahar implicará la implementación de este plan.

Los científicos del “IH Cantabria”, entidad mixta de la UC y la Fundación Instituto de Hidráulica Ambiental (FIHAC), propondrán a los gestores egipcios instrumentos útiles para conocer en profundidad su sistema costero, así como alternativas y estrategias de planificación. Con esta información se podrá garantizar un uso sostenible de los recursos naturales, la protección del patrimonio cultural y maximizar los beneficios de la población local de la región egipcia.

UNA PLANIFICACIÓN ORDENADA
Para trabajar en el proyecto, los expertos se han desplazado varias veces a Egipto, una de ellas para impartir un taller dirigido a los profesionales que tendrán que aplicar el plan. Además, los investigadores cántabros consultaron a los actores locales para que dieran su opinión acerca del desarrollo potencial de la zona, logrando así una gestión duradera y sostenible. A nivel tecnológico han utilizado las más avanzadas herramientas de modelado de procesos costeros, incluyendo bases de datos y sistemas de información geográfica.

La costa mediterránea entre Marsa Matruh y El Sallum es una franja de 200 kilómetros de longitud con una población de unos 150.000 habitantes. La zona cuenta con importantes ecosistemas terrestres y marinos, playas de aguas transparentes, zonas minadas desde tiempos de la II Guerra Mundial, áreas industrializadas y ciudades en expansión, todas ellas bajo una fuerte presión, lo que hace que sea el momento ideal para llevar a cabo una planificación ordenada. Entre los problemas detectados están el desarrollo incontrolado del turismo, unas condiciones naturales complejas, áreas sensibles desde el punto de vista ecológico y patrimonial, y la ausencia de planificaciones efectivas.

La peculiaridad de la gestión de zonas costeras en los países en desarrollo es la posibilidad de aplicar sus principios en tramos de costa que presentan unos niveles de ocupación y conflicto aún inferiores a los de situaciones detectadas en países más desarrollados. Esta situación ofrece importantes potencialidades para la planificación de actuaciones más sostenibles en unos espacios menos degradados, y por ello más vulnerables.