Valerio Cecchi, presidente de la eléctrica en Latinoamérica, afirmó que quienes se oponen a estas iniciativas lo hacen desde “el miedo y la ignorancia”.
Una dura respuesta encontraron los movimientos indígenas de la zona norte, opositores a los proyectos de generación geotérmica que impulsan, entre otros la Enap, Codelco y la italiana Enel, a través de la Empresa Nacional Geotérmica (ENG). Esto porque el presidente en Latinoamérica de la firma italiana, Valerio Cecchi, salió al paso de los que buscan paralizar judicialmente las iniciativas.

“Somos una empresa de puertas abiertas, no tenemos nada que esconder. Antes que empezara el proceso de evaluación de impacto ambiental, que duró un año, creamos una mesa de consulta con las comunidades locales, para que se atendieran sus preocupaciones”, señala Cecchi. Al ejecutivo se le nota molesto. Su empresa -una de las accionistas de Endesa España- se caracteriza por desarrollar proyectos de generación renovables, por lo cual verse inmerso en estas polémicas los dejan en incómoda posición.

Lo cierto es que desde que se aprobó el Estudio de Impacto Ambiental que ENG presentó para explorar con perforaciones en la zona denominada La Torta cerca del Tatio en la Región de Atacama (lo que requerirá unos US$ 20 millones), familias aimaras y atacameñas han desplegado una ofensiva para evitar la concreción de la iniciativa.

“Catalogar la geotermia como una enemiga es una forma torcida de ver el tema” asegura el ejecutivo, quien agregó que estos proyectos atacan los principales problemas que tienen estas comunidades, el éxodo de jóvenes. “La geotermia es una respuesta concreta que radica y da puestos de trabajo en el territorio”.

“Los que se oponen cargan con una responsabilidad enorme, porque no dan nada a cambio y capitalizan y construyen sobre el miedo y la ignorancia. Creo que esto es el mayor peligro que está enfrentando Chile”, concluyó Cecchi.

Eléctrica descarta fusión con activos de Endesa Eco y reafirma sus inversiones
Más allá de la oposición que tienen en la zona de La Torta, Enel, que opera unos 664 MW de energías renovables en Latinoamérica y que proyecta sumar 600 MW adicionales en los próximos cinco años, continúa desarrollando sus exploraciones para geotermia en Chile y descartó una eventual fusión con los activos de Endesa Eco.

“Hoy hay proyectos en el centro sur del país, en la zona de Calabozo, en el área de Chillán y alrededor de estas zonas manejamos otros proyectos”, afirmó Cecchi. En el Norte Grande, además de la polémica iniciativa, la firma también suma sus proyectos en Apacheta y la Quebrada del Zoquete. ¿Qué capacidad lograrán estos proyectos? Las centrales tendrán un tamaño en torno a 40 MW.

Enel está presente en Chile desde 2002 a través de las hidroeléctricas Puyehue y Panguipulli, sumando casi 100 MW de capacidad.