Biodiesel


La salud del planeta preocupa cada vez más al hombre. El deshielo de los polos es un claro síntoma de que hay que tomar medidas globales para evitar un mayor daño. En los últimos años se ha abordado una cuestión fundamental: cambiar el petróleo por un combustible alternativo para los vehículos. En esta cuestión, los biodiésel están ganando la partida. El Colegio Internacional de Sotogrande acogió ayer una conferencia sobre cómo convertir en biodiésel el aceite de oliva usado en la cocina. La cita se repetirá mañana, 26 de septiembre, a partir de las 18.00 horas.
La conferencia corrió a cargo del profesor de química del centro, Sean Johnson, y representantes de una empresa británica que ha creado una máquina que convierte este aceite en biodiésel.

Johnson abrió la conferencia explicando que hace dos meses que utiliza este diésel vegetal en su vehículo particular y ha observado grandes beneficios. “La reducción del coste es del 80% por cada 25 centímetros de litro. Así quien realice 50.000 kilómetros al año reducirá su gasto en gasolina de 3.500 a 750 euros”.

Ventajas
Por su parte, David Taylor explicó el proceso de conversión del aceite de oliva usado en cocina en biodiésel. Son tres pasos: analizar y filtrar el aceite para eliminar las impurezas; introducir el aceite puro en una máquina para separar grasas y metanol; introducir el metanol en otra máquina que elimina su alcalinidad.

Taylor subrayó que son varias las ventajas. Permite el ahorro en el reposte de combustible para el vehículo, la reducción en sistemas de calefacción y electricidad en hogares, la eliminación de gases tóxicos al aire (el coche expulsa un 88% menos de carbón que al reponer petróleo) y, por supuesto, el reciclaje del aceite usado.

Respecto a los “mitos que existen sobre el biodiésel, es mentira que haya problemas con los filtros. Si se realiza bien el cambio, no sólo funcionará bien el coche, sino que también permitirá eliminar esos restos que deja el petróleo. Al ser más viscoso y lubricado, beneficiará al sistema rotor”.

En la actualidad, un vehículo de mantenimiento del Colegio Internacional de Sotogrande (SIS) utiliza este biodiésel.

La expansión de los sistemas de generación de energía alternativos y de combustibles no tradicionales, aunque es especialmente impulsada por los defensores de la limpieza del medio ambiente, cada día encuentra más partidarios entre el público en general, en especial en las comunidades aisladas, a las que esos sistemas permiten prosperar pese a su desvinculación con las grandes fuentes de la energía producida por medios tradicionales.

Así se podría hablar, entre otras, de la energía eólica que recurre al viento como elemento generador, que ha logrado ya un especial arraigo en nuestro país o a la energía solar, de lento pero progresivo desarrollo. Y, en el caso de los combustibles, a los sustitutos de los derivados del petróleo sobre los cuales, especialmente en las últimas dos décadas, se ha venido experimentando.

Así, se sabe que el combustible tradicional fósil no renovable se puede sustituir por un combustible tradicional no fósil tal como biogas, gas pobre, gas de síntesis, bioetanol, biodiésel u otros que funcionan con normalidad en motores diésel sin modificarlos.

Este es el caso del recién promovido proyecto piloto de generación biodiésel, a partir de aceites vegetales usados, para transformar un residuo contaminante en combustible. La iniciativa, que fue anunciada oficialmente en el distrito de Laferrere, será replicada en las ciudades de Tigre, Tres de Febrero, Miramar, Mar del Plata y Pila.

El programa prevé una recolección del aceite vegetal usado a través de los jardines comunitarios, bibliotecas y centros de alfabetización que posee la Federación de Entidades de Bien Público de La Matanza. El aceite será llevado luego a los centros de acopio previstos, para luego ser enviado a la fábrica que producirá el biodiésel que será exportado al exterior y que pagará por esta materia prima a la red social.

El proyecto planteado por la Provincia se basó inicialmente en los serios problemas ambientales que genera la falta de acciones respecto a la disposición final de los aceites vegetales usados.

Se señaló que su vuelco a las redes cloacales contamina los cursos de agua, tapona las cañerías y que, inclusive, al ser reutilizado como aceites nuevos en la producción de alimentos, constituye un serio riesgo para la salud. De tal modo que este plan permitirá que en la provincia de Buenos Aires se contemple y valorice el cuidado ambiental a través del uso de combustibles provenientes de fuentes renovables.

Según se reflejó en un artículo recientemente publicado en este diario, el plan apunta a posibilitar un desarrollo sostenible que satisfaga las necesidades presentes, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, además de propender al equilibrio entre el crecimiento económico, la preservación ambiental y la participación social como forma de garantizar la sostenibilidad de los recursos naturales en el tiempo.

Más allá de los alcances naturalmente restringidos que pueda alcanzar , ya que podrá extenderse sólo a escalas locales, recabándose el aporte de aceites vegetales usados a las cadenas de restaurantes -por dar sólo un ejemplo que resulte gráfico- la trascendencia del plan reside básicamente en que reduce en forma ostensible un foco contaminante y abre la posibilidad de empleo de un nuevo tipo de combustible en nuestro país.

El conseller de Infraestructuras y Transporte, Mario Flores, ha insistido hoy en que el proyecto para la instalación de una planta de biodiesel en el puerto de Alicante “cumplía todos los requisitos” para ubicarse en esta zona y ha negado que la actividad fuera “peligrosa”.
Flores, que ha hecho estas declaraciones tras la inauguración de la nueva sede social de la constructora CHM en Alicante, ha expresado, no obstante, su satisfacción por la desestimación del recurso de la empresa Biodiesel Alicante contra la denegación de la licencia para instalar la planta en el muelle 19.
Según ha argumentado, la admisión de este recurso y de las pretensiones de la empresa, que exigía al Ayuntamiento una cuantiosa indemnización por la denegación de la licencia, habría sido “muy poco digerible para el consistorio”.
Sin embargo, ha mostrado su desacuerdo con “la interpretación que hace la sentencia de que la planta es peligrosa”, y ha recordado que el proyecto “cumplió todos los trámites” y contaba con el informe de impacto medioambiental, por lo que “se podía integrar perfectamente en esa zona”.
El que fuera presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante hasta su nombramiento como conseller de Infraestructuras y Transporte ha recordado que por eso él mismo otorgó la concesión a la empresa.
“Insisto en que la planta cumplía los requisitos para ubicarse en el puerto de Alicante, igual que se ha ubicado en otros puertos más cercanos a las ciudades, y en que no hay esa peligrosidad que se sonsaca en la sentencia”, ha concluido Flores.
La empresa ha anunciado hoy que recurrirá la sentencia del juzgado de lo contencioso-administrativo número 1, ya que, en su opinión, “denotaba una evidente falta de objetividad en el tratamiento de esta controversia”.

La producción de biocarburantes en España ha experimentado un crecimiento notorio en los últimos años. La Asociación Española de Productores de Biocombustibles (APPA), una entidad que agrupa a 40 empresas del sector entre las que destacan Abengoa, Acciona, Isolux o Ebro Puleva, revela que la capacidad de producción nacional de biodiésel se situó en 2007 en torno a las 800.000 toneladas, casi un 50% más que el año anterior.

Sin embargo, la producción anual española apenas llega a las 350.000 toneladas. Y es que una plaga ha fomentado en los últimos tiempos que más de una veintena de plantas españolas se encuentren sin funcionar a pleno rendimiento o paralizadas: el dumping del biodiésel estadounidense.

Según los empresarios españoles y europeos, Washington incurre desde hace tiempo en un caso de competencia desleal al subvencionar a sus productores, lo que les ha permitido situarse con mucha ventaja en el mercado del Viejo Continente. “A las empresas europeas les sale más rentable a día de hoy ir a Estados Unidos a comprar biodiésel. Los biocombustibles americanos pueden estar hasta un 30% más baratos que aquí gracias a las ayudas” afirma Manuel Bustos, director de la APPA.

Precios inalcanzables
La razón es sencilla. A las subvenciones públicas en forma de créditos fiscales y exenciones tributarias de las que disfruta el biodiésel americano hay que sumar que cuando desembarca en España se le grava con un impuesto especial de tipo cero en el Impuesto Especial de Hidrocarburos, una medida del Gobierno para incentivar el uso de los biocombustibles. Bajo estos parámetros, un interesado puede comprar biodiésel estadounidense por unos 0,66 euros el litro, mientras que a cualquier factoría española sólo los costes de producción le obligarían a venderlo a 0,75 euros.

Esta diferencia supone 100 euros por tonelada, y que explica por qué los americanos han copado casi el 50% del mercado nacional (150.000 toneladas en 2007).

Esta situación ha provocado que plantas como la de SOS en Andújar, Iberdrola en Zamora o La Seda-Bionor en varios puntos de Europa, se encuentran paralizadas. El problema se repite con aquellos invesores que se lanzaron a la construcción de plantas de producción que ahora no tienen futuro. “Nosotros estamos construyendo ahora dos plantas nuevas en Huelva y Bilbao” —comentan desde Isolux Corsán— “pero no tenemos ninguna prisa por finalizarlas porque si estuvieran ya terminadas no podríamos abrirlas. Básicamente, porque no hay donde vender”.

Lo más lamentable de todo según la APPA es que, con el impuesto de tipo cero, los propios contribuyentes españoles están aportando involuntariamente su granito de arena a tal situación. Concretamente, unos 50 millones de euros anuales, el importe que el Gobierno perdona en impuestos a los americanos.

Ante tal situación, un grupo que reúne a más del 25% de los productores europeos ya se ha puesto manos a la obra. Los empresarios han denunciado en Bruselas las ayudas ilegales de Washington a sus biocombustibles y exigen que la UE grave con aranceles altos su entrada en el continente. Ello contrarrestaría las ayudas que reciben los norteamericanos en su país y permitiría a los productores europeos competir en igualdad de condiciones.

Como parte del programa de integración Plan Puebla Panamá (PPP), el gobierno colombiano realizará la donación de una planta procesadora de biodiesel que se instalará en el Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (Curla) en La Ceiba, para fines comerciales, didácticos y de investigación.
Con la palma africana que se cultiva en los terrenos pertenecientes al Curla ubicados en el Valle del Aguán, la planta se abastecerá de materia prima para la producción del combustible. Se estima que la capacidad de dicha planta es de 2,000 galones (7,570 litros) diarios de biodiesel y autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) esperan que funcione a partir de septiembre del próximo año.
Según autoridades de la SAG, “Honduras es el país centroamericano que tiene la mayor capacidad en la generación de biocombustibles alternos”, potencial que podría alcanzar “más de 400.000 hectáreas de palma africana”.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó hoy que su país debe aumentar la producción de diesel vegetal derivado del ricino, para depender menos de la soja y los volátiles precios internacionales de este alimento básico.
El Gobierno brasileño impulsa un ambicioso programa de agricultura familiar vinculada a la producción de oleaginosas, como parte de una estrategia para estimular la producción de “biodiesel” a gran escala y reducir la dependencia al diesel del petróleo.

Lula encabezó hoy una ceremonia oficial en la localidad de Quixadá, estado de Ceará (norte), en la que inauguró una nueva planta de producción comercial de biodiesel de Petrobras Biocombustible, una filial de la petrolera estatal Petrobras.

Para Lula es una equivocación producir el biodiesel con la soja, que tiene su precio determinado por el mercado internacional, pues si comienza a subir mucho, como sucedió a comienzos de año, se encarece la producción del combustible alternativo.

La producción de biodiesel ya alcanza a 1.800 millones de litros anuales y el país está acumulando inventarios, pero todavía tiene que escoger las oleaginosas que produce más aceite por hectárea en un proceso que puede demorar cinco años, declaró.

Afirmó que si alguien dejara de destinar su tierra para producir biodiesel en vez de alimentos estaría cometiendo un error.

“No creo que un ser humano normal vaya a dejar de producir combustible para su estómago para llenar el tanque de un automóvil”, dijo al afirmar que ambas prácticas son compatibles.

“Nosotros tenemos una gran política de producción de alimentos y otra de producción de biocombustibles”, sostuvo al recontar iniciativas de apoyo y créditos a pequeños agricultores.

“Nosotros los brasileños no podemos aceptar que apunten los dedos sucios de petróleo para Brasil que quiere producir un combustible limpio y renovable”, dijo en respuesta a los países que critican el impacto de los biocombutibles en los precios de los alimentos.

La nueva planta de Petrobras tendrá capacidad para producir 57 millones de litros de biodiesel por año, utilizará semillas oleaginosas como girasol, algodón y ricino vendidas principalmente por agricultores familiares, y es similar a otra unidad inaugurada en julio en Candeias, estado de Bahía.

Desde el 1 de julio pasado Brasil ha hecho obligatorio el uso de 3,0 por ciento de diesel vegetal mezclado con el diesel del petróleo usado en el parque automotor.

Según Petrobras esa decisión permitirá reducir en unos 20.000 barriles por día la cantidad de diesel importado.

Pero todavía cerca del 85 por ciento del combustible alternativo es fabricado a partir de soja, un alimento básico humano y animal cuyos precios han subido más de 50 por ciento en un año y se mantienen volátiles.

Lula admitió que el programa de biodiesel genera fuertes debates entre sus partidarios y fuertes críticos que temen que su producción vaya a sustituir cultivos de alimentos.

Pero todavía Brasil no ha comenzado a darle “dimensión industrial” al programa de uso de ricino para producir el biodiesel, pues es necesario seguir adelante con investigaciones sobre el tenor de aceite de esta semilla y nuevas variedades más rendidoras, dijo.

La Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza (Cocef) certificó ya un proyecto de generación de biodiesel en una planta de El Paso Texas, que producirá 20 millones de galones al año, informó el administrador general de ese organismo binacional, Daniel Chacón Anaya.

Chacón Anaya participó el fin de semana en la Conferencia de Gobernadores Fronterizos que se realizó en Hollywood California, y tuvo como eje central la promoción de ‘economías verdes’ y energías alternativas para contrarrestar los efectos del cambio climático.

A su regreso a México, el funcionario indicó que la generación de combustibles es tema prioritario también para la Cocef, por lo que se apoya la producción de biodiesel y además un proyecto en Delicias Chihuahua para generar energía eléctrica del gas metano a partir del estiércol que como desecho es producido por la industria lechera.

En el caso del biodiesel, éste se producirá con el aceite o grasa que se genera principalmente en cientos de restaurantes de comida rápida y comedores industriales, que lo utilizan para preparar otros alimentos y lo tiran una vez quemado.

El administrador general de la Cocef explicó que la planta aprovechará un residuo como materia prima, que de otra forma terminaría en el agua residual de la ciudad o en los tiraderos, contaminando los mantos acuíferos.

“Aquí le damos un valor y puede ser un negocio redituable ya que el galón de Diesel cuesta más de cuatro dólares, además de que es un beneficio ambiental grande”, indicó.

“Estos dos casos de proyectos que nosotros hemos ya certificado y apoyado, nos dan una idea de cual puede ser el futuro de las acciones que los diez gobiernos estatales que participaron en la Conferencia de Gobernadores Fronterizos, pueden apoyar como proyectos alternativos”, agregó el funcionario.

Dijo que una vez concluida la planta en El Paso, podrá ser modelo de otras a abrirse del lado mexicano de la frontera, ya que ciudades como Juárez también producen bastantes residuos de este tipo en la industria restaurantera o de la alimentación.

Daniel Chacón Anaya indicó que otro tema prioritario para la frontera en cuestión ambiental, es el trabajo que se deberá realizar en la conservación del agua, debido a las proyecciones que auguran una reducción de las precipitaciones pluviales y fenómenos cada vez más destructivos como consecuencia del cambio climático.

“En el caso del agua hay que favorecer todos los proyectos de conservación, de reuso, de tratamiento del agua para darles otra vuelta, de eficientar la agricultura para que haya un ahorro que pueda ser usada por las ciudades y asegurar la sustentabilidad para los años que vienen y que se supone, serán más secos”, expresó.

El funcionario de Cocef consideró que es importante el colocar el tema ambiental en la agenda binacional, como se hizo en la XVI Conferencia de Gobernadores Fronterizos y aseguró que se han logrado resultados como varias obras de infraestructura realizadas en la frontera.

“Si bien hay varias iniciativas concurriendo en la frontera los últimos 15 años, la Conferencia de Gobernadores adoptó el tema y se sumó a una corriente que ya ha permitido avanzar en la frontera, por ejemplo, de tener un tratamiento de aguas residuales en un 31 por ciento a un 80, en sólo en diez años”, agregó.

Dijo que sí existe en la región una actividad ambiental fuerte que se distingue del resto del país y que ha generado mejores condiciones de vida a partir de iniciativas no sólo en materia de agua o manejo de residuos, sino de la calidad del aire.

Un proyecto de inversión que incluye la instalación de plantas de biodiesel y una terminal de cargas en el Puerto de Barranqueras se pondrá en marcha dentro de dos semanas. La inversión alcanza a los 94 millones de dólares y prevé la generación de más de mil puestos de trabajo.

Un megaproyecto de inversión, que incluye la instalación de plantas de biodiesel y una terminal de cargas en el Puerto de Barranqueras, se pondrá en marcha dentro de dos semanas y generará mano de obra chaqueña y más de 1.000 puestos de trabajo directos e indirectos.
Tras reunirse con el gobernador Jorge Capitanich, empresarios de ENCO (Energía Ecológica) anticiparon que invertirán 94 millones de dólares en la provincia del Chaco para la puesta en marcha del proyecto Bio Central Barranqueras.

En primer lugar, se construirá una terminal de carga de cereales en el Puerto de Barranqueras, que incluye dos volquetes hidráulicos y cuatro cintas transportadoras que permitirán operaciones por 500.000 toneladas durante el primer año de funcionamiento.

La segunda parte del megaproyecto se concentra en la edificación de una fábrica de biodiesel, que se levantará en un predio lindante al autodromo de Resistencia, sobre el kilómetro 1012 de la ruta nacional 11. La capacidad de producción inicial será de 10.000.000 de litros al año.
Además, está contemplada dentro de la inversión de 94 millones de dólares, la construcción de un astillero, también en el Puerto. Allí, se fabricarán barcazas y remolcadores, como parte de la reactivación que busca el gobierno para la estación pluvial.

De acuerdo a José Tardini, representante de ENCO que se reunió con el gobernador, la construcción de las plantas y de la estación de carga demandará el trabajo de cientos de obreros. En tanto, una vez que el proyecto completo esté en marcha, serán entre 450 y 500 los empleos estables.

ENCO ha delineado alianzas estratégicas con ENARSA, la Fundación INNOVA (Innovación y Transferencia de Tecnología) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). En conjunto, trabajan en la creación de diversos polos de producción e investigación de biocombustibles y derivados y la formación de profesionales y especialistas para el sector.

El Grupo Socialista ha presentado una proposición no de ley en el Congreso para instar al Gobierno a que apoye ante la Comisión Europea una queja formal contra las importaciones de biodiésel subvencionado de Estados Unidos, con el fin de que se adopten las medidas de defensa comercial (‘antidumping’ y antisubvenciones) más adecuadas.

En un comunicado, el Grupo Socialista señala que durante los últimos meses se está desarrollando una “campaña feroz” contra los biocombustibles, a los que se acusa de ser el causante de la crisis alimentaria mundial.

La iniciativa parlamentaria, presentada por el portavoz socialista en materia de Agricultura, Alejandro Alonso, reconoce que los precios de los cereales y otras materias primas se han incrementado, pero “parece que se ha encontrado a un chivo expiatorio a quien echarle la culpa del problema” antes de analizar en profundidad la situación.

A juicio de Alonso, la subida de precios de las materias primas se debe a los incrementos de demanda de países emergentes como China o India, que consumen ahora más carne y leche en su dieta diaria, y también a que se está produciendo una “preocupante especulación” en el mercado de las materias primas.

La proposición no de ley recalca que la situación de los biocombustibles en Europa “no puede ser la causa del problema”, ya que la Unión Europea destina a biocarburantes menos de un 1% de su producción de cereales y una cifra similar de cultivos oleaginosos.

El texto avisa además de que la incipiente industria de los biocarburantes en España “se ha visto prácticamente bloqueada antes de nacer”. “Los problemas se acumulan, las industrias están sin funcionar y las inversiones sin amortizar”, advierte.

PLANTAS PARADAS.

En este sentido, el Grupo Socialista incide en que “las más de 20 plantas instaladas o están paradas o funcionan a un régimen muy inferior a sus capacidades”, lo que atribuyó a “la competencia desleal que hacen en el mercado europeo y español los biocarburantes importados de los Estados Unidos”.

Según detalla, “los biocarburantes americanos copan ya más del 50% del consumo interno y han demostrado que el biodiésel norteamericano se puede vender en la Unión Europea con un margen de ‘dumping’ (venta por debajo del costo) de casi un 30%”.

Por este motivo, Alonso advirtió de que si no se adoptan medidas, la llegada de biocombustibles desde los Estados Unidos, que en 2007 alcanzó la cifra de un millón de toneladas, seguirá aumentando, lo que “ahogará” a la industria nacional y europea.

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, encabezó hoy la ceremonia de inauguración de la primera planta de producción de biodiesel de Petrobras y anunció la creación de una nueva subsidiaria de la petrolera dedicada exclusivamente a los combustibles vegetales.

La planta fue inaugurada en Candeias, municipio en el estado de Bahía (nordeste de Brasil) en el que hace 67 años fue instalado el primer pozo de petróleo del país, y es la primera de tres con las que Petrobras ingresa al mercado nacional de biodiesel.

La fábrica, con capacidad para producir 57 millones de litros de biodiesel al año, atenderá parte de la demanda abierta por la medida del Gobierno que obliga a los distribuidores de todo el país a mezclar un 3 por ciento de diesel de origen vegetal a cada litro de diesel mineral que venden.

Según el Ministerio de Minas y Energía, dicha medida abrió una demanda anual en todo el país de cerca de 1.260 millones de litros de diesel elaborado a partir de plantas oleaginosas como soja, palma, ricino y girasol.

Petrobras prevé para el próximo mes la entrada en operación de sus otras dos plantas, en los municipios de Montes Claros (estado de Minas Gerais) y Quixadá (Ceará), igualmente con capacidad para producir 57 millones de litros del combustible cada una.

La capacidad sumada de las tres plantas le permitirá a Petrobras, una empresa controlada por el Estado pero con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York, Madrid y Buenos Aires, atender cerca del 13,6 por ciento de la actual demanda.

Las plantas de la empresa están adaptadas para trabajar con diesel de origen vegetal (como ricino, girasol, soja y algodón), de origen animal (sebo bovino o porcino) o de residuos como aceite usado para freír alimentos.

Según Petrobras, las tres fábricas exigieron una inversión de 295 millones de reales (unos 188 millones de dólares) y generarán trabajo para unos 55.000 agricultores familiares contratados para ofrecer la materia prima.

En el discurso que pronunció en la ceremonia de inauguración de la fábrica, Lula destacó principalmente el carácter social del proyecto debido a que beneficiará directamente familias de agricultores en regiones pobres del país.

“Estamos impulsando una nueva matriz energética pero cuyo objetivo principal es desarrollar las regiones más pobres de este país”, afirmó el jefe de Estado.

“No es un combustible para llenar el tanque de un camión es un combustible para llenar la casa de un pobre brasileño de la comida que necesita”, agregó.

Lula dijo esperar que el biodiesel tenga algún día una demanda como la que hoy tiene el etanol (alcohol combustible que Brasil elabora a partir de la caña de azúcar), cuyo consumo total ya se aproxima al de la gasolina.

Brasil, mayor productor y exportador mundial de etanol de caña de azúcar, tiene una importante flota movida con el combustible vegetal y desarrolló una tecnología que permite que casi todos los autos nuevos puedan consumir indistintamente etanol o gasolina.

“Sueño con el día en el que el biodiesel sea como el etanol y en que los camiones tengan un sistema que les permita usar 100 por ciento de biodiesel”, afirmó el gobernante.

“El etanol necesitó 30 años para desarrollar su actual mercado, pero el biodiesel puede ser impulsado con la entrada de Petrobras al mercado y con la creación de una nueva empresa para administrarlo”, agregó.

Lula aprovechó la ceremonia para anunciar la creación de la Petrobras Biocombustibles, una subsidiaria dedicada exclusivamente al biodiesel y al etanol, y cuya dirección tomó posesión este mismo martes.

El proyecto brasileño para incentivar el biodiesel comenzó el 1 de enero de este año, cuando todas las distribuidoras fueron obligadas a mezclar 2 por ciento del diesel vegetal en el diesel mineral, y ese porcentaje saltó al 3 por ciento este mes.

La mezcla deberá ser elevada al 5 por ciento en 2013, aunque el Gobierno ya estudia anticipar esa meta para el 2010.

La medida también busca reducir la dependencia del diesel importado y las emisiones de gases contaminantes.

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