bioetanol


“Es como conseguir petróleo en nuestra tierra”. Con esa frase, el gobernador José Alperovich resumió la importancia que tiene para la agroindustria tucumana la puesta en marcha de la Ley de Promoción del Bioetanol, que ayer fue reglamentada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Durante un acto, realizado en la sede del Ministerio de Economía y Planificación, del cual participó el Mandatario tucumano, la Jefa de Estado firmó las cinco resoluciones que permitirán aplicar la norma. La misma establece que, a partir de 2010, las petroleras estarán obligadas a mezclar con las naftas un cinco por ciento de bioetanol (alcohol) extraído de la caña de azúcar. La medida, entre otros beneficios, les asegurará a las provincias que cultivan caña de azúcar (Tucumán, Salta, Jujuy, Chaco, Formosa, Misiones y Santa Fe) una producción del 20 por ciento de la demanda total del biocombustible en el mercado interno, con unos 300 mil metros cúbicos por año. Para ello, los ingenios azucareros deberán invertir cerca de 500 millones de dólares, de los cuales 200 millones corresponderían a las fábricas de nuestra provincia, la principal productora del país.
Además, se estima que la Ley de Bioetanol permitirá la generación de unas 4 mil nuevas fuentes de empleo y la consolidación de los más de 50 mil puestos de trabajo que ya emplea la actividad azucarera.
“Estamos poniendo en marcha un instrumento poderoso y con esta reglamentación le aseguramos la rentabilidad al sector, que debe invertir”, resaltó Cristina en su discurso, ante la atenta mirada de los gobernadores, industriales y trabajadores de las provincias beneficiadas con la iniciativa. La Jefa de Estado remarcó, además, que con la reglamentación firmada ayer “se pone en marcha a las economías regionales del Noreste y Noroeste argentino, a partir de este cultivo emblemático como lo es el de la caña de azúcar”.
A su turno, el ministro de Planificación, Julio De Vido, opinó que los estímulos para el uso de bioetanol garantizarán “una renta permanente y razonable” a la actividad azucarera.
El ministro señaló también que las medidas impulsadas para el desarrollo del bioetanol generarán “beneficios impositivos para las economías regionales, las Pymes y los productores. Con las medidas que acabamos de anunciar estamos impulsando la producción de combustibles amigables, diversificando la matriz energética, profundizando la política de agregar valor a las materias primas, mejorando los ingresos fiscales de la Nación y las provincias, y cumpliendo con el programa de uso racional y eficiente de la energía”, subrayó.
Por su parte, Alperovich, quien habló en representación de las provincias productoras, destacó que con la reglamentación de la Ley de Promoción del Bioetanol “se está consolidando no sólo el precio del azúcar, sino también unos 50 mil puestos de trabajo en la industria azucarera”.
Asimismo, apuntó que “los pequeños productores se van a ver beneficiados porque van a recibir un precio mejor” y que los industriales azucareros “van a poder endeudarse para afrontar las inversiones de 200 millones de dólares”.
El Gobernador tucumano aseguró que la medida dispuesta por la Nación “ayuda a tener un mejor precio de la caña de azúcar en la exportación, ya que actualmente se exporta el 30 por ciento a quebranto. Esto es como encontrar petróleo en nuestra tierra”, sintetizó.

“Nuestra actividad volverá a ser rentable”

Los industriales azucareros tucumanos festejaron la reglamentación de la Ley de Promoción de Bioetanol, que abre alentadoras expectativas a futuro para la actividad. “La firma de las resoluciones que permitirán la puesta en marcha de la Ley de Bioetanol abre una interesante perspectiva para nuestra actividad, que volverá a ser rentable con la producción de alcohol”, subrayó, en declaraciones a EL SIGLO, el titular del Centro Azucarero Regional Tucumán (CART), Julio Colombres. El empresario destacó “las grandes perspectivas que abre la posibilidad de que los ingenios fabriquen un producto que genera ganancias, como el caso del alcohol o bioetanol, en lugar de pérdidas, como ocurre con la caña de azúcar bajo las actuales condiciones del mercado”.
Finalmente, estimó que “recién a partir de mediados de 2010 se comenzará a moler caña específicamente para la generación de alcohol, lo cual seguramente implicará un incremento en la producción”.

“Estoy firmemente comprometido con la promoción de ls biocombustibles como componente lave de la reducción de nuestra dependencia del petróleo exterior”. Así se ha pronunciado el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, Barack Obama.

Y es que el bioetanol y los biocombustiles han entrado en campaña electoral. El etanol procedente del cultivo de maíz se ha convertido en una importante fuente de ingresos para los agricultores del medio oeste americano. Pero el incremento de precios y de los alimentos hacían replantear estas producciones. La ley federal permitirá la producción de más de 34.000 millones de litro de etanol durante el presente año.

Unas ayudas ante las que la Convención Nacional Republicana ha solicitado que se cierren. Una línea apoyada por el candidato del partido, John McCain. Ante esta situación Obama ha optado por manifestar, ante la National Farmers Unión, que es un defensor de estas ayudas dento de su línea de obtención de alternativas energéticas para reducir la dependencia norteamericana el petróleo exterior.

El alza de los precios del petróleo está empujando con fuerza la búsqueda de alternativas para introducir los biocombustibles de segunda generación a la matriz energética.

El biocombustible es el término con el cual se denomina a cualquier tipo de combustible que derive de organismos recientemente vivos o sus desechos metabólicos.

Los combustibles de origen biológico pueden sustituir parte del consumo en combustibles fósiles tradicionales, como el petróleo o el carbón.

“Hay dos grupos importantes de biocombustibles: El bioetanol y el biodiesel. En Chile no se producen ninguno de los dos. Pero hay algunos proyectos donde algunos consorcios están preocupados de este tema”, explica Jaime Eyzaguirre, docente de la Escuela de Bioquímica de la U. Andrés Bello.

La Madera

“Hay dos generaciones del bioetanol. La primera, es la que se produce en Estados Unidos y Brasil, que son los mayores productores del mundo, y es a través de alimentos como el grano de maíz y la caña de azúcar. La segunda generación consiste en utilizar el material lignocelulósicos, otros lo llaman biomasa. En este grupo se encuentran la madera, la paja de trigo, desechos agrícolas de todo tipo, desechos municipales orgánicos, etc. Es una materia prima barata y abundante”, explica el bioquímico.

Sin embargo, el especialista detecta una dificultad. “El problema es cómo transformar esa materia prima desechable en bioetanol. Se está trabajando en todo el mundo sobre ese tema. En Chile, la situación es más complicada aún, porque la madera no es una buena fuente para el bioetanol, puesto que posee lignina, la cual le da su dureza y que es difícil de degradar”, subraya el profesor Jaime Eyzaguirre.

Cómo llegar al bioetanol

Para producir bioetanol se deben hacer varios procesos. “Primero, hay que recopilar el material y molerlo en trozos más pequeños. La siguiente etapa, que es la más difícil, es la sacarificación. Consiste en utilizar enzimas, es decir, catalizadores biológicos para degradar este material a sustancias como azúcares, que puedan ser fermentados por la levadura. Llegamos a la fermentación, que es igual a la que se usa en la primera generación. Las enzimas con las que se está trabajando, incluso en el laboratorio de nuestra universidad, son las que se estudian para abaratar costos, porque en estos momentos no existe en el mundo una planta industrial que produzca bioetanol de segunda generación. El costo es alto, pese a que con el alza del petróleo se están nivelando y, según, algunos puede ser competitivo”, dice.

Otras posibilidades

“El desafío de usar la madera es mayor, pero disponemos de algunos desechos para comenzar a investigar. Un desecho que se produce en Chile es aquel del proceso de producción de Azúcar. Otros materiales que podrían utilizarse son los desechos de las frutas. Hay muchas que por su calidad no pueden ser exportadas, por ejemplo de las manzanas”, comenta el docente de la U. Andrés Bello.

“En Estados Unidos se están plantando ciertos tipos de pastos, los cuales podrían instalarse al sur del Chile. En nuestro laboratorio, estamos trabajando en el estudio de las enzimas que se utilizan en la etapa de la sacarificación, pero nuestro estudio es a nivel de ciencias básicas, no en aplicaciones. Estamos estudiando cómo se puede optimizar su producción, cómo modificar sus características para hacerlas más eficientes”, dice.

Ventajas y desventajas

La principal ventaja de los biocombustibles es que no acumulan anhídrido carbónico en la atmósfera a diferencia del consumo de carbón o petróleo.

Además, dado el alto precio del petróleo es indispensable buscar alternativas y el bioetanol es una de ellas.

“En Brasil ya llevan 30 años trabajando en el terma y han perfeccionado motores. Millones de automóviles funcionan con bioetanol. La parte técnica del uso de bioetanol en el área automotriz, está resulta. Lo que hay que hacer es producirlo en cantidades suficientes y a un precio razonable”, reflexiona el profesor Eyzaguirre.

Dentro de las desventajas, cabe mencionar que a diferencia de la bencina, que es un material hidrofóbico -no se disuelve en agua-, el bioetanol capta el vital elemento. “Los motores que funcionan con bioetanol tienden a oxidarse más fácilmente. También tiene problemas de almacenamientos en las bombas de bencina, es posible que no se pueda usar el mismo tipo de estanque que hoy se utilizan ya que se oxidarían. Habría que adaptarlos. También, el bioetanol es menos eficiente que la bencina a igualdad de masa porque es un material más oxidado”, finaliza el experto.

El etanol derivado de la caña de azúcar superó por primera vez el año pasado a la producción hidroeléctrica como fuente de energía en Brasil. No obstante, el principal productor sigue siendo Estados Unidos, muy por encima de la Unión Europea, donde, tras varios años de crecimiento por encima del 70%, en 2007 superó escasamente el 11%.

Los elevados precios de las materias primas y la competencia con otros países donde resulta más barata la producción de bioetanol, han provocado el moderado aumento de 2007 en la Unión Europea.
La producción total fue de 1.770 millones de litros, y Francia el primer productor, con 578 millones de litros y un porcentaje de crecimiento por encima del 97%. Alemania (394) y España (348) siguieron al país galo dentro de un reparto en el que 7 de los 13 países miembros de la UE con producción de bioetanol bajaron sus números con respecto a las cifras de 2006. En cuanto a las empresas, han sido varias las que el pasado año pararon temporalmente o frenaron la construcción de nuevas plantas.

Brasil cubre el déficit de Europa
Sin embargo, se tuvieron que importar más de mil millones de litros, preferentemente de Brasil, para cubrir la demanda total de bioetanol en la Unión Europea. En este país sudamericano precisamente, los productos derivados de la caña de azúcar suministraron el 16% de la energía consumida durante 2007, frente al 14.7% generado por fuentes hidráulicas, lo que permitió superar por primera vez a esta última. De esta manera, se ha convertido en la segunda fuente de energía de Brasil, superada solamente por el petróleo.

El presidente de la compañía estatal Empresa de Investigación Energética (EPE, en sus siglas en portugués), Mauricio Tolmasquim, aseguró además que Brasil está en condiciones de aumentar su producción de etanol sin que afecte a la de alimentos, y añadió que “el año pasado la producción total de caña de azúcar aumentó un 15,7 %, mientras el área ocupada por cañaverales se expandió solamente 8.2%”.

En Estados Unidos, principales productores mundiales, también aseguran que aumentará su producción en 2008. En este caso, el cultivo de maíz destinado a la fabricación de bioetanol se incrementó en un 4%, y se ha colocado en un 23,7% con respecto al resto de usos de esta materia prima. Sin embargo, analistas de F.O Litch, que organizarán entre el 3 y el 6 de noviembre una cumbre internacional sobre bioetanol en París, afirman que el incremento de producción en Estados Unidos provendrá de la utilización de celulosa de plantas no comestibles. Para esta firma experta en biocombustilbles, los próximos cinco años, y en especial este 2008, serán cruciales para el relanzamiento del bioetanol, “a pesar de las continuas acusaciones de su impacto sobre los mercados”.

Las autoridades chilenas, mediante la publicación en el ‘Diario Oficial’, autorizaron hoy la mezcla de bioetanol y biodiesel con gasolina y diesel, respectivamente, para uso de vehículos en un dos o cinco por ciento del volumen resultante de la combinación, medida que el Gobierno calificó como ‘un nuevo paso en la diversificación de la matriz energética del país’.

Los límites impuestos a la mezclas obedecen a que el parque móvil chileno está en condiciones de funcionar con estos niveles de mezcla sin problemas de funcionamiento y a que la capacidad de infraestructura de distribución de estos nuevos combustibles de las compañías.

Actualmente, Chile aún cuenta con pocos proveedores de biocombustibles. Estos se generan a partir de una amplia gama de materias primas. En el país se están desarrollando experiencias de producción con aceites refritos, raps, grasas animales, jatropha y microalgas, entre otros.

El ministro de Energía, Marcelo Tokman, señaló que la publicación del decreto ‘constituye una gran noticia y otro paso más para el desarrollo del mercado de los biocombustibles en nuestro país, que en el tiempo nos permitirá reducir nuestra vulnerabilidad frente a las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo’.

La normativa establece además que las instalaciones y personas que manejen biocombustibles deberán inscribirse en la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). Asimismo, indica que este organismo fiscalizador deberá generar, en un plazo de 15 días, un listado de métodos de ensayo para determinar la calidad del combustible.

El ministro de Energía señaló que el decreto estipula además que ‘el producto mezclado debe cumplir con la calidad exigida en las respectivas especificaciones de los combustibles fósiles que han sido objeto de mezcla’, lo que ‘asegura que las mezclas no afecten a los vehículos, ni generen efectos ambientales adversos’.

El ministro Tokman también recordó que esta no es la única iniciativa que se ha llevado a cabo para impulsar el desarrollo de los biocombustibles en Chile.

‘Hemos eximido a los biocombustibles del impuesto específico que grava a la gasolina y al diesel y contamos además con la cooperación técnica del gobierno brasileño, lo que ha implicado visitas a y desde ese país’, explicó.

Agregó que se está promoviendo la formación de un consorcio tecnológico para la investigación de biocombustibles lignocelulosicos (en base a residuos forestales), y durante este año las estatales Codelco y Enap comprarán biodiesel para utilizarlo en sus maquinarias y en flotas de transporte con el objetivo de evaluar su funcionamiento.