Biomasa


La Piscicultura de la empresa Langostinos de Huelva, ubicada en Cartaya (España), contará en sus instalaciones con una planta de biomasa con la que además de calentar las aguas de los estanques se prevé reducir el tiempo de engorde de los peces.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Cartaya acordó declarar de utilidad pública e interés general de este proyecto, según explicó en rueda de prensa el segundo teniente de alcalde y concejal de la Presidencia, Miguel Novoa Sierra.

Según consigna Panorama Acuícola, esta planta consumirá el residuo generado en la poda y limpieza del bosque de Cartaya para producir energía eléctrica y agua caliente que se aprovechará para calentar unas pisciculturas anexas. Novoa expuso un ejemplo del beneficio que su puesta en marcha supondrá no sólo para la sociedad en su conjunto sino también para la empresa en particular, al reducir el tiempo de engorde de los peces que se cultivan en las instalaciones.

Según los datos de la propia piscicultura, con esta tecnología el tiempo de engorde de una dorada de 900 gramos, actualmente de tres años, se vería reducido a dos, sin emisiones de CO2.

La Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural comenzó ya a diseñar la Estrategia Regional de Biomasa Forestal, que marcará la política regional sobre el medio natural y proporcionará iniciativas para la valorización de la biomasa forestal y su aprovechamiento sostenible. Según los plazos marcados por la Dirección General de Política Forestal, el documento estará redactado después del verano, en torno al mes de septiembre, y posteriormente arrancará un complejo proceso administrativo para poder tener aprobada la citada Estrategia en 2009.

La iniciativa regional se enmarca dentro de una ambiciosa Estrategia Nacional para implantar un modelo energético sostenible basado en el ahorro, la eficiencia y la diversificación de fuentes, en la que el desarrollo de la biomasa forestal residual cumplirá un papel determinante, según informó el Gobierno regional mediante una nota de prensa.

Para ello, se definirán las medidas, acciones y los instrumentos necesarios para la utilización y valorización energética de la biomasa forestal residual procedente de aprovechamientos forestales.

La Estrategia persigue varios objetivos, entre los que destacan la mejora de las condiciones de vida de las zonas rurales y el fomento de nuevos yacimientos de empleo ligados al medio rural; la mejora de las condiciones de los montes frente al riesgo de incendios al disminuir la carga de combustibles, madera y leñas muertas sobre el suelo; y la contribución al cumplimiento de los compromisos de España en la Unión Europea y el protocolo de Kioto, con la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera.

La Consejería de Medio Ambiente y Desarrollo Rural tiene varias iniciativas en marcha para avanzar en el aprovechamiento de la biomasa forestal. Además de la redacción y aplicación de esta estrategia a corto plazo, la Dirección General de Política Forestal ha empezado ya a negociar con Andalucía posibles vías de colaboración en proyectos de biomasa a través de la empresa pública andaluza EGMASA, cuyos máximos responsables estuvieron de visita en Asturias la semana pasada.

Según explicó el director general de Política Forestal, las conversaciones comenzaron precisamente en esta visita, en la que los andaluces comprobaron ‘in situ’ en Taramundi y Somiedo los principales proyectos de gestión forestal y de desarrollo rural de estas zonas de Asturias. El Principado quiere aprovechar estos contactos para el desarrollo de proyectos con Andalucía por su experiencia en el sector de la biomasa forestal desde la década de los ‘90.

Nicaragua enfrenta hoy el reto de resolver sus problemas energéticos mediante la exploración y puesta en marcha de alternativas de generación usando fuentes renovables.

En ese sentido, el país realiza ingentes esfuerzos para obtener financiamiento y tecnología de países como Islandia, donde recientemente estuvo el ministro de Energía, Emilio Rappaccioli, para explorar el uso de la geotermia.

Técnicos del Instituto de Energía Mecánica de Lisboa, Portugal, abordaron con colegas nicaragüenses la realización de estudios de factibilidad para promocionar proyectos energéticos renovables en Managua y en el cercano municipio de Masaya, al sur de la capital.

Un proyecto denominado “Energy Central” pretende explotar fuentes alternativas en municipios rurales del país.

Destacan el uso de fuentes solar, eólica y la utilización de la biomasa para generar electricidad, según contempla el programa.

El centro portugués aportará 524 mil 370 dólares provenientes de la Unión Europea y la Foreign Commonwealth Office, del gobierno británico, para financiar las investigaciones que transcurrirán en un período de dos años.

La Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente de la Universidad Centroamericana (UCA) será la contraparte local del proyecto encaminado a facilitar la llegada de la energía a las comunidades más pobres del país.

Según el alcalde de Masaya, Orlando Noguera, hay al menos 12 municipios con potencialidades de desarrollar energía utilizando la biomasa.

Por otra parte, la víspera comenzó la instalación de las primeras ocho de 32 plantas que Venezuela envió a Nicaragua y que generarán 20 megavatios a partir de fuel oil.

Según el ministro Rappaccioli de esta forma se instala parte de los 60 megavatios que Alba de Nicaragua S.A.contrató para reemplazar lo que dejará de producirse cuando los ingenios azucareros finalicen la zafra.

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