Energia Nuclear


La Comisión Europea ha comunicado la posibilidad de crear un banco de energía nuclear para disuadir a los Estados miembros de producirla de manera independiente y unilateral. La Unión Europea se ha comprometido a apoyar el desarrollo de un sistema de almacenamiento de combustible nuclear bajo el control de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y en estrecha colaboración con la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM). El objetivo que se persigue es reforzar su cooperación en materia de no proliferación de armas nucleares.

La comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner, ha afirmado que “la proliferación nuclear constituye la amenaza más grave para la seguridad del mundo” y ha asegurado que “la CE está dispuesta a apoyar con asistencia financiera y técnica el establecimiento de un banco de combustible nuclear bajo los auspicios de la AIEA”.

El objetivo de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (EURATOM) y la AIEA es desarrollar una cultura de la seguridad en las actividades nucleares. El Ejecutivo comunitario ha destacado en la comunicación la necesidad de promover estos principios en países clave como Estados Unidos, Rusia, China y Japón.

Para ello, las dos entidades energéticas internacionales deberán poner de relieve las medidas ya adoptadas para reducir progresivamente la proliferación nuclear, reforzar este régimen y participar en la creación de un sistema a escala mundial que garantice el suministro a aquellos países que desean explotar este tipo de energía.

En los últimos dos años, Bruselas ha reforzado de manera significativa su cooperación con la AIEA y en los últimos 50 ha realizado una importante labor a través del sistema de salvaguardas EURATOM y de la agencia de suministro europea.

El comisario europeo de Energía, Andris Piebalgs, consideró el desarrollo del sistema un “reto clave” que permitirá acceder al combustible a los países en vías de desarrollo sin necesidad de crear sus propios mecanismos de enriquecimiento de uranio.

Aún queda mucho por delante para que se ponga la primera piedra de este banco, pero las negociaciones están avanzando. Prueba de ello, son las relaciones periódicas que mantienen inspectores de AIEA y de EURATOM para vigilar la aplicación de los acuerdos ya establecidos para la no proliferación.

Los ministros de Exteriores de Sudáfrica y Argentina firmaron en Buenos Aires un acuerdo de cooperación en energía nuclear, confirmaron fuentes oficiales de ambos países.

La ministra de Asuntos Exteriores de Sudáfrica, Nkosazana Clarice Dlamini Zuma, se desplazó esta semana a Argentina, donde presidió junto a su homólogo argentino, Jorge Taiana, la Segunda Reunión de la Comisión Binacional Argentino-Sudafricana.

“Sudáfrica es el duodécimo socio comercial de Argentina, es decir el duodécimo destino de nuestras exportaciones, que se han duplicado en el lapso 2005-2008: este año exportaremos a ese país por casi 1200 millones de dólares e importaremos por 200 millones. Una parte significativa de nuestras ventas son manufacturas de origen industrial, y hay una presencia importante de Sudáfrica en la Argentina” aseguró el canciller Jorge Taiana tras reunirse con su homóloga sudafricana.

Tras tres días de trabajo de esta II Reunión –la primera fue en Sudáfrica, en febrero de 2007- los ministros firmaron “el acta final del mecanismo bilateral y un acuerdo específico de cooperación en cuestiones de energía nuclear en el marco de la cooperación sur – sur, que se acentúa más en este momento de crisis global”.

“Compartimos la lucha contra la arbitrariedad y la injusticia, la promoción de los derechos humanos y el apoyo al ultilateralismo” explicó Taiana, y recordó que “en temas de política exterior tenemos además muchas coincidencias en cuanto a la reforma de los sistemas financieros y a la necesidad de acuerdos comerciales equitativos, entre otros temas que hemos impulsado en forma conjunta”.

Dlamini Zuma aclaró que “en estos últimos dos años hemos firmado 16 acuerdos, casi el doble de los que firmamos en toda la historia de nuestra relación diplomática. Respecto del acuerdo sobre temas nucleares, “Argentina y Sudáfrica creemos en la no proliferación nuclear, pero avanzamos en la cooperación en el uso de la energía nuclear con fines pacíficos” explicó Diamini Zuma.

Por último, Taiana afirmó que “la relación entre ambos países tiene un gran potencial: somos vecinos separados por un poco de agua” dijo, y destacó “la cooperación en ciencia y tecnología, agricultura, deportes, turismo y defensa. De igual modo recordó el acuerdo MERCOSUR y la Unión Aduanera de África del Sur (SACU, importante bloque económico-comercial que nuclea a Sudáfrica, Botsuana, Namibia, Lesotho y Suazilandia) que “marca de igual forma el avance a nivel regional y de bloques”.

Durante el año 2007 las exportaciones argentinas hacia Sudáfrica alcanzaron un récord histórico (998 millones de dólares), incrementándose casi un 9% respecto al 2006. Durante los últimos años, la balanza comercial de Argentina con Sudáfrica ha sido favorable a Argentina.

Para los primeros nueve meses de 2008, las exportaciones continuaron la tendencia positiva registrada durante el 2007, lo que significó un crecimiento del 11% respecto del mismo período del año anterior.

La secretaria de Energía, Georgina Kessel indicó que si se aprobara la iniciativa de reforma energética, “estimamos que la explotación en aguas profundas, que es una de las áreas que actualmente está subexplorada, podría empezar, en el mejor de los casos, en una década”.
Ante la urgencia de incrementar la producción nacional de crudo, dijo, se requiere de una reforma que atienda los principales desafíos de la industria petrolera y nos permita avanzar en asegurar un suministro confiable, de calidad y a precios competitivos, de los insumos energéticos que demandan los consumidores.
Al participar en el X Congreso Anual, Transición Energética, organizado por la Asociación Mexicana para la Economía Energética (AMEE) y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Kessel resaltó la urgencia de “tomar decisiones en el sector petrolero y lo importante es hacerlo a la mayor brevedad posible”.
Asimismo, refirió que para no depender sólo de los combustibles fósiles, se realiza un estudio para el desarrollo de energía nuclear y determinar la conveniencia de llevar a cabo la instalación de nuevas centrales nucleoeléctricas en el país y previó que los resultados estarían hacia finales de año.
Al respecto, el senador priista, Francisco Labastida Ochoa resaltó que ante el declinamiento en la plataforma de producción de crudo, debe voltearse los ojos hacia el uso de energías nucleares, ya que pese al temor en torno a esas plantas, por los accidentes que han registrado, está comprobado que es la menor contaminante y la más segura.
México, recordó, tiene gas; pero no en cantidades suficientes (se importa el 28%), el carbón tampoco es suficiente y todo el consumo de uranio que realizamos en Laguna Verde es de importación.

Una serie de fallos en la central nuclear de Ascó han provocado la emisión de partículas radioactivas a la atmósfera, y ahora se trata de localizarlas y evitar su propagación. Mi primera duda es si alguien ha pensado que justo al lado de la central pasa una línea de tren, y, por lo tanto, alguna de esas partículas ha podido viajar lejos sobre el techo de un vagón.

Mi segunda duda es sobre si es habitual que los colegios visiten centrales, ya que no compensa el riesgo que corren estos niños en edad de crecimiento con las ventajas didácticas de la visita. Como padre, me negaría a que un hijo mío entrase en unas instalaciones nucleares bajo ningún concepto.

La plataforma Tanquem les Nuclears-Cultura per una Nova Cultura de l’Energia (TLN-NCE) ha enviado una carta a cada uno de los 135 miembros del Parlament pidiendo que se inicie un “verdadero debate” sobre lo que han supuesto 30 años de este tipo de energía en Catalunya y crear así una nueva política energética.

TLN-NCE pidió a los parlamentarios en su carta que realicen un estudio “riguroso y en profundidad” sobre las consecuencias del uso de energía nuclear en Catalunya, tras darse a conocer este mes un escape radioactivo que se inició medio año antes en la central de Ascó I.

Para los ecologistas, se han producido “maniobras de ocultación” en este incidente, que, para ellos, evidencia la realidad de lo que es la energía nuclear. La plataforma TLN-NCE lamentó también las “falacias” defendidas por el “‘lobby’ pro-nuclear”, y consideró que su reacción es igual en todas las crisis; basado en “mantener silencio durante el curso de los acontecimientos y reiterar la propaganda una vez pasado el tiempo”.

“Sólo desde la política, como ámbito en el que se encuentran representados los intereses de la mayoría de la sociedad, se puede hacer un análisis más objetivo de lo que representa verdaderamente la nuclearización”, defiende TLN-NCE.

Por ello, en sus cartas el grupo apela a los políticos a entrar en el debate, ya que sólo así “la sociedad puede hacerse una idea real de lo que representa la energía nuclear”. “Tan sólo desde el Parlamento se puede producir el verdadero debate con condiciones mínimas de rigor y objetividad”, consideró el grupo.

Según TLN-NCE, el debate energético en Catalunya se mueve en un “campo irreal”, centrado en criterios “subjetivos de imagen y paisaje”, y en una campaña crítica contra las energías renovables; pero sin entrar en los peligros que entraña el proceso de cambio climático y de la crisis del petróleo.

Cada día que pasa se consumen las fuentes de energía que han alimentado la enorme maquinaria que hace que nuestro mundo funcione. La falta de soluciones nos obliga a apostar por las energías limpias y renovables, pero difícilmente serán suficientes para poder mantener el nivel de glotonería de nuestras urbes.

El proyecto ITER (Reactor Termonuclear Experimental Internacional) es la gran apuesta de la humanidad y, hoy por hoy, la única esperanza de que el fin del petróleo no llegue antes que el comienzo de la era de la energía nuclear “limpia y segura”. De no ser así, me temo que los acontecimientos serán traumáticos, basta con analizar lo que está ocurriendo con el precio de los cereales en relación al uso de los mismos para la obtención de biocombustibles.

Este proyecto se basa en la obtención de grandes cantidades de energía utilizando la fusión de elementos ligeros y abundantes. Para ello se tendrán que construir centrales nucleares diferentes a las que hoy existen, que están basadas en la fisión nuclear de átomos pesados (Uranio-235) y que implican problemas por todos conocidos.

Si consultamos la historia de los comienzos de la era nuclear encontramos a una científica austriaca que trabajó en Alemania con Otto Hahn. Se trata de Lise Meitner y como muchas otras mujeres fue relegada a un segundo plano en las investigaciones que a su compañero le proporcionaron la gloria.

De origen judío y coetánea de Einstein y Plank, en 1938 tuvo que abandonar Alemania cuando sus propios compañeros de trabajo, algunos de ellos afines al régimen de Hitler, denunciaron su origen judío. Durante su exilio en Estocolmo siguió en contacto con su compañero guiando las investigaciones que ambos iniciaron. El correo entre Estocolmo y Berlín era tan rápido que podía aconsejarle paso a paso el camino a seguir. Aunque no estuvo presente, siguió siendo la líder intelectual del equipo y fue ella quien descubrió, gracias a las comunicaciones con Hahn, el dilema sobre la fisión de los núcleos atómicos.

Aunque publicó su descubrimiento, fue Otto Hahn quien supo apropiarse del mérito consiguiendo el Premio Nobel en 1944. El desenlace de la 2 Guerra Mundial estuvo condicionado por la fuga de científicos de la Alemania nazi, entre ellos Meitner o Einstein. De haber permanecido investigando en Alemania, los nazis se hubiesen servido de sus progresos y la contienda podría haber tenido otro desenlace. Fue el primer uso que se le dio a esta energía que ya predijo Einstein con su famosa ecuación E=m c2. Un uso bélico, que estos científicos rechazaron, sobre todo después de su puesta en práctica en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

La historia completa de los acontecimientos podemos encontrarla en ´E=m*c2´, de David Bodanis (Ed. Planeta Divulgación). Libros como éste nos cuentan la historia de la Ciencia y nos descubren personajes como Lise.

Como dice mi admirado Jorge Wagensberg: ´Las verdades se descubren, las mentiras se construyen´. ´La verdad es para encarar el futuro, la mentira para soportar el pasado´.

El pasado 31 de Marzo en la universidad de Texas un haz láser parpadeo durante menos de un segundo con una energía descomunal, convirtiéndolo en el láser mas poderoso del mundo

Andrés Eloy Martinez Rojas
El Universal

Martes 08 de abril de 2008

El pasado 31 de Marzo en la universidad de Texas un haz láser parpadeo durante menos de un segundo con una energía descomunal, convirtiéndolo en el láser mas poderoso del mundo. Se trata del láser Texas Petawatt, siendo el único en operar a esta escala de energia en los Estados Unidos.

De acuerdo a Todd Ditmire, un físico de la Universidad de Texas en Austin, cuando el láser se enciende, tiene una potencia de salida de más de 2000 veces la de todas las plantas de energía en los Estados Unidos. (Un petawatt equivale a un cuatrillon de vatios.) El láser es más brillante que la luz solar en la superficie del sol, pero dura sólo un instante;una décima de un trillón de un segundo.

Ditmire y sus colegas en el Centro Texas de Alta Intensidad en Ciencia láser, utiliza el láser para crear y estudiar algunas de las condiciones más extremas en el universo, incluyendo gases a temperaturas superiores a las del sol y sólidos a presiones de muchos miles de millones de atmósferas.

Esto les permitirá estudiar muchos fenómenos astronómicos en miniatura. Ellos podrían crear mini-supernovas, estrellas masivas y de muy alta densidad, plasmas que imiten exóticos objetos estelares conocidos como enanas marrones etc.

“Podemos obtener más información sobre estos grandes objetos astronómicos en diminutas reacciones en el laboratorio debido a la similitud de las ecuaciones matemáticas que describen los acontecimientos”, dijo Ditmire, director del centro.

Esta potente láser permitirá también estudiar ideas avanzadas para la creación de energía de fusión controlada.

Los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, y Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, abrieron hoy un ‘canal de diálogo’ con vistas a buscar terrenos de cooperación en la energía nuclear, aprovechando la experiencia de ambos países.

‘Las posibilidades son enormes porque Argentina tiene un avance muy significativo en Latinoamérica y Francia es punta en Europa y en el mundo’, destacó a la prensa el ministro argentino de Planificación, Julio de Vido, al hablar durante la visita a París de Fernández de la puerta abierta a alianzas en materia nuclear.

Precisó que ‘el presidente Sarkozy habilitó el canal de diálogo y, por supuesto, la doctora Cristina Fernández también’, y ahora de lo que se trata es de que ‘tenemos que ponernos a trabajar’ con las empresas del sector, tanto en Francia como en Argentina.

Preguntado sobre posibles proyectos concretos, el ministro dijo no poder avanzar dado que se tiene que empezar a conversar, y se limitó a comentar que se va a negociar con el gigante francés Areva, que trabaja en todo el ciclo nuclear, desde la concepción de las centrales o el aprovisionamiento de uranio al procesamiento del combustible usado.

Tras recordar que los dos países han competido en el pasado por el mercado de la energía atómica, como fue el caso de Australia, donde Argentina ganó la licitación, indicó que la competición seguirá, pero al mismo tiempo ‘vamos a buscar una relación sinérgica’.

De Vido se felicitó por el dispositivo de financiación obtenido para la línea del tren de alta velocidad entre Buenos Aires, Rosario y Córdoba con el banco francés Natixis, y que ‘tiene la aprobación del Gobierno de Francia’.

A ese respecto, destacó que ‘hemos tenido financiación privada sin haber acordado con el Club de París’, aunque no quiso extenderse sobre el contencioso con este organismo que reúne a los principales países acreedores, con el argumento de que no es un asunto de su competencia, sino del departamento de Economía.

Ese contencioso se refiere a la negativa de Argentina a las auditorías del Fondo Monetario Internacional (FMI) necesarias para el escalonamiento de los alrededor de 6.500 millones de dólares de Argentina con el Club de París, que abriría la posibilidad a acuerdos de financiación con los Estados.

El titular de Planificación consideró que el tipo de mecanismo privado conseguido con Natixis ‘es una posibilidad’ al que el Gobierno argentino podría recurrir en otros ámbitos.

Del acuerdo de financiación sobre la línea de tren, recordó que el Ministerio de Economía ya ha aprobado 500 millones de euros para este año y el próximo de los 2.500 millones totales.

También aludió a que si a la línea aprobada se sumaran los proyectos entre Córdoba y Mendoza y a Mar del Plata, la inversión global sería de 4.500 millones de euros.

De Vido contó que se había reunido con dirigentes de la petrolera francesa Total, con los que trató de la licitación que se abrirá el próximo 16 de mayo para la duplicación de la conducción en el cruce del Estrecho de Magallanes.

‘Eso para Total es muy importante porque le pone en valor sus yacimientos del sur’, que están sobre todo en Tierra del Fuego, dijo antes de referirse a los planes que el grupo francés tiene para el desarrollo de yacimientos de gas en Aguada Pichana, en la provincia de Neuquén, donde busca socios para una inversión que representa ‘no menos de 300-400 millones de dólares’.

El ministro dijo también haber estado en contacto con el fabricante francés de aviones Dassault, que le ‘hablaron de la posibilidad de venir a invertir en Argentina’ y montar un ‘cluster’ como el que ya tienen.

En términos generales, De Vido aseguró que ‘Argentina presenta un marco económico absolutamente competitivo’ y por eso ‘es probable que haya inversiones en la Argentina’ en el terreno de la aviación o de los viñedos, entre otros sectores.

Activistas de la organización ecologista Greenpeace instalaron hoy 21 inodoros frente a la sede de la empresa estatal Eletrobras en Río de Janeiro en protesta por el uso de recursos públicos para el desarrollo de la energía nuclear.

Los ecologistas depositaron réplicas gigantes de monedas dentro de los inodoros, que estaban pintados de amarillo y negro, los colores que distinguen la energía nuclear, para expresar su rechazo a una millonaria inversión de fondos públicos en la construcción de Angra III, la tercera planta atómica del país.

“Estamos aquí para denunciar que Angra III sólo será viable si se permite un verdadero saqueo a los cofres públicos. El ciudadano y el consumidor serán quienes paguen los altos costos de la aventura nuclear brasileña”, según la coordinadora de la campaña antinuclear de Greenpeace en Brasil, Beatriz Carvalho.

De acuerdo con un informe de Greenpeace, en la construcción de la nueva central nuclear se gastarán cerca de 9.600 millones de reales (unos 5.647,1 millones de dólares), cifra por encima de los 7.200 millones de reales (4.235,3 millones de dólares) inicialmente previstos.

El informe “Elefante Blanco: los verdaderos costos de la energía nuclear”, divulgado hoy por la organización ecologista, indica que las tasas de retorno que se obtendrán con esa inversión serán muy inferiores a las de cualquier otro proyecto en generación de energía en el país.

Según Greenpeace, las bajas tasas de retorno asumidas para el proyecto pueden provocar pérdidas financieras promedio para el Estado de hasta 4.000 millones de reales (por 2.353 millones de dólares) en subsidios.

“La energía nuclear es la alternativa más cara, sucia y peligrosa, además de ineficaz, para resolver los problemas de seguridad energética del país. Al invertir en esta tecnología, el gobierno brasileño está transformando dinero público en basura radiactiva”, agregó Carvalho.

Los manifestantes entregaron una declaración de protesta a una representante de Eletrobras, el mayor grupo de energía del país y controlador de varias generadoras, entre ellas las dos plantas nucleares ya existentes.

En Uruguay está prohibido el uso de energía nuclear. Pero el presidente Tabaré Vázquez decidió impulsar desde el gobierno el debate sobre la conveniencia de explorar esta fuente de energía. El debate está instalado y, en cualquier caso, la construcción de una central no demoraría menos de 20 años. Gabriel Bernasconi es uruguayo y trabaja en la Agencia Internacional de Energía Atómica. Para él, es importante que se abra el debate y subrayó que uno de los principales problemas que va a tener Uruguay es encontrar el personal “sumamente capacitado” que se necesitaría para comenzar a tomar decisiones.
“Prohíbese el uso de energía de origen nuclear en el territorio nacional. Ningún agente del mercado mayorista de energía eléctrica podrá realizar contratos de abastecimiento de energía eléctrica con generadores nucleares ni con generadores extranjeros cuyas plantas contaminen el territorio nacional”.

Esta norma legal que está vigente desde 1997, ¿debe derogarse? Y en caso afirmativo, ¿hay que avanzar además en la construcción de una planta de energía atómica?

Más preguntas. ¿Si fuéramos por ese camino, no tiraríamos por la borda nuestra imagen de Uruguay natural? ¿No implicaría además riesgos de accidentes graves?

Por último, ¿no requeriría una inversión demasiado elevada para un país chico como el nuestro?

Estos y otros interrogantes quedaron planteados este mes cuando el gobierno resolvió abrir una reflexión “objetiva y sin prejuicios” sobre la incorporación de este tipo de centrales.

La oposición venía reclamándolo hace tiempo pero ahora fue el propio presidente de la República, Tabaré Vázquez, quien dio vía libre a este debate a nivel oficial. Ocurrió el 25 de febrero durante una reunión con los ministros salientes y los entrantes, cuando Vázquez le pidió al gabinete que comenzara a analizar las ventajas y los inconvenientes de producir energía nuclear en Uruguay.

Luego, ahora, el jueves pasado, el nuevo ministro de Industria, Energía y Minería, Daniel Martínez, dio un paso más. En declaraciones al semanario Búsqueda Martínez se manifestó a favor de la instalación de una planta nuclear con el objetivo de diversificar la matriz energética. Aclaró que era una posición personal pero siguió diciendo: “desde el Ministerio vamos a promover un debate sobre la energía nuclear y su posible uso en Uruguay, es un debate que en la sociedad tiene que darse y es ella la que tiene que laudar. Deseamos que laude favorablemente”.

Ustedes saben aquí en Perspectiva ya hemos tratado este asunto en varias oportunidades pero parece bueno retomarlo ahora, a la luz de este nuevo escenario.

Para eso vamos a basarnos en la sugerencia de un oyente, Eduardo, que la semana pasada desde Canadá nos escribía preocupado por la “escasa calidad de la polémica uruguaya en esta materia” y sobre todo por lo que veía como falta de información actualizada que se notaba en algunas de las opiniones.

Eduardo nos sugería entrevistar a otro uruguayo, el ingeniero Gabriel Bernasconi, inspector de la Agencia Internacional de Energía Atómica.

Y con el ingeniero Gabriel Bernasconi estamos, precisamente en este momento en diálogo telefónico, llamándolo a donde vive Toronto Canadá.

***

Gabriel, ¿desde cuándo estás viviendo en Canadá?

GABRIEL BERNASCONI
Estoy en Canadá desde julio del año 2005. Hace dos años y medio más o menos.

EC – Tú eres uruguayo y tienes 50 años, ¿verdad?

GB – Sí.

EC – Eres ingeniero industrial mecánico graduado en la Universidad de la República con un posgrado en ingeniería nuclear en la Universidad de Buenos Aires.

GB – Sí. Era un posgrado que estaba organizado por la Comisión de Energía Atómica Argentina.

EC – Y trabajas en la Agencia Internacional de Energía Atómica ¿desde qué año?

GB – Estoy trabajando desde el año 91.

EC – ¿Cuál es concretamente tu tarea? ¿Cómo podemos explicarla?

GB – Mi tarea es ser inspector de salvaguardias o sea visito centrales nucleares y controlo que el material nuclear se use solo para fines pacíficos.

EC – ¿O sea que tu tarea no se concentra solamente en Canadá?

GB – En este momento como estoy trabajando en la oficina de Canadá que es muy pequeña, se concentra mayoritariamente en Canadá. El organismo de energía atómica, aparte de la sede central en Viena, Austria, tiene solo dos oficinas regionales: una en Canadá y otra en Japón.

EC – ¿Pero te ha tocado también recorrer este tipo de centrales en otras partes del planeta?

GB – Sí, sí, en otros países también, incluyendo a Japón, Corea del Sur, Argentina, Brasil.

EC – ¿Eres el único uruguayo en la Agencia Internacional de Energía Atómica?

GB – No, creo que hay otros uruguayos también pero no somos muchos.

EC – ¿Y cuál es el panorama de Canadá concretamente en cuanto a centrales de energía atómica?

GB – Canadá es un país que usa la energía nuclear y es un país incluso pionero en el desarrollo de energía nuclear. Han tenido sus primeras centrales en los años 60. Además ellos tienen un diseño propio de centrales nucleares, el sistema Candú, que es usado también en Argentina, en Bulgaria, Corea del Sur, en China.

De momento es el único sistema que usan, otros países usan otros sistemas también.

EC – ¿Cuántas centrales tiene Canadá?

GB – Canadá tiene 22 centrales nucleares de las cuales algunas están en grupos de ocho y de cuatro

EC – Siguiendo con estas preguntas a modo de introducción, me gustaría que nos explicaras de forma breve algo básico: ¿qué es la energía nuclear?

GB – Obviamente el ser humano necesita energía para sobrevivir en este momento y la mayoría de las formas de energía que se usan vienen directamente del sol, en forma de petróleo o carbón -que fue vegetación que creció gracias a la energía solar- o el viento, el agua… La energía nuclear es distinta, es la conversión de materia en energía basada en la famosa fórmula de Einstein: “la energía es igual a la masa por el cuadrado de la velocidad de la luz”. Entonces, convirtiendo pequeñísimas cantidades de materia en energía, se pueden generar cantidades muy grandes de energía y eso es en esencia la energía nuclear.

EC – ¿Cuáles son para ti las ventajas y las desventajas de la energía nuclear?

GB – La ventaja más importante de la energía nuclear ahora es que como es totalmente independiente de los combustibles fósiles, no altera el clima de la tierra. El uso de energía nuclear, si bien genera desperdicios, no genera desperdicios que haya que emitir a la atmósfera modificando el clima, como es el caso del efecto invernadero producido por quemar combustibles fósiles como carbón y petróleo.

EC – Ya vamos a volver sobre eso. Otra pregunta así en la previa: ¿cómo observas la decisión del gobierno uruguayo de abrir un debate “amplio y sin perjuicios”, así se lo ha planteado, sobre la posibilidad de instalar centrales de energía nuclear aquí en nuestro país?

GB- Yo lo veo como una decisión muy positiva porque abre una cantidad de puertas a modernizar el Uruguay y eso es en muchos sentidos que trascienden el posible uso de la energía nuclear.

EC- ¿Llega tarde este debate?

GB- Creo que sí. No me parece que ese debate jamás tendría que haber ocurrido, yo entiendo que fue una idea motivada políticamente y poco feliz la de legislar en contra de la energía nuclear. Creo que son muy pocos los países desarrollados en el mundo que han hecho eso, quizá Austria e Italia, que yo sepa.

***

EC – Gabriel, yo proponía que fuéramos considerando los distintos argumentos que entran en juego cuando se discute el tema de la energía atómica en nuestro país, sobre todo cuando se plantean prevenciones o directamente objeciones. Empecemos por el impacto ambiental, desde este punto de vista hay dos grandes preocupaciones que esgrimen quienes se oponen a la energía nuclear. Uno, la posibilidad de un accidente. Dos, el manejo de los residuos del combustible una vez que éste se agota. Propongo que a su vez veamos cada uno de esos dos ítems por separado.

Sobre el riesgo de accidentes, tengo aquí un comunicado de la red de ONG ambientalistas que dice: “cualquier industria es pasible de sufrir accidentes y la nuclear no es una excepción, como lo demuestran no solo los casos de Three Mile Island, Chernobyl y Tokaimura sino los numerosos accidentes menores que siguen ocurriendo. El riesgo potencial de que se produzca un accidente importante es de una dimensión inaceptable para la seguridad del ambiente y la vida”. ¿Cuál es tu comentario sobre esto?

GB – Obviamente la posibilidad de accidentes no se puede descartar pero si uno tiene en cuenta que hay cerca de 400 reactores funcionando en el mundo, casi todos ellos desde hace más de 20 años, y han ocurrido solo tres accidentes y uno de ellos el de Tokaimura es en una planta de fabricación de combustible no una central nuclear, las posibilidades de accidentes son muy bajas.

Ahora, los accidentes pueden ser serios y tener consecuencias muy graves también. Pero todo tipo de generación de energía en gran escala es proclive de accidentes y de producir contaminación del medio ambiente.

EC – Este comunicado habla también de multiplicidad de accidentes menores.

GB – No diría “accidentes menores”, yo creo que lo que se puede decir es que hay una multiplicidad de incidentes, como es de esperarse en una industria de avanzada, sumamente complicada y con la cantidad de centrales que están funcionando en el mundo en la complejidad de cada una de ellas. Esos incidentes son incidentes operativos que inevitablemente ocurren y muchas veces son programados.

EC – Ahora, cuando se piensa en accidentes se piensa lamentablemente en el ejemplo de Chernobyl de consecuencias francamente catastróficas. No fue un accidente cualquiera de una central de energía eléctrica como otras de otro tipo también hay en el mundo. ¿Qué dices tú sobre ese tipo de impactos?

GB- El accidente de Chernobyl es prácticamente lo peor que puede ocurrir, o sea en una central nuclear donde la potencia aumentó por una excursión de reactividad, cosa que físicamente no puede ocurrir en las centrales nucleares modernas, y entonces conllevó a la fusión del núcleo del reactor casi completa y la liberación de una cantidad de material radiactivo, lo que incluyó la contaminación de áreas importantes del territorio de Ucrania y Bielorrusia. Eso es muy improbable que vuelva a ocurrir y sería prácticamente imposible en el tipo de centrales nucleares que sería de esperarse que el Uruguay adquiriera.

EC – Sobre eso vamos a hablar enseguida. Sobre el otro capítulo el de los residuos, vuelvo al comunicado que recibimos la semana pasada de la red de ONG ambientalistas, dice: “parte de los residuos radiactivos originados en ese tipo de usinas puede permanecer activa durante decenas de miles de años pues aún no se ha podido modificar su vida media. No es posible encontrar en el territorio nacional un lugar para su disposición segura durante tan largo período de tiempo. Esto implica dejar una contaminación peligrosa para generaciones futuras”. ¿Cuál es tu comentario?

GB – Yo discrepo en parte sobre todo que en el territorio nacional no se puede encontrar un lugar. El territorio uruguayo es un territorio geológicamente muy antiguo, hay cantidad de lugares donde se podría almacenar en condiciones de seguridad los residuos nucleares.

Además, cabe agregar que como en una central nuclear se produce una cantidad muy grande de energía usando una cantidad muy pequeña de combustible comparado con las centrales convencionales. Entonces, el volumen de los residuos radiactivos es muy pequeño y son manejables en la práctica. Lo que ocurre es que como son temas a muy largo plazo, incluso los países más avanzados en uso de energía nuclear, no han puesto en práctica ninguna solución definitiva para los residuos radiactivos.

EC – ¿Pero entonces mientras tanto qué se hace?

GB – El combustible del reactor se descarga y se almacena normalmente bajo agua. Se almacena bajo agua porque es una forma práctica de blindar a los operadores de la radiación que emite ese combustible y de poder manipularlo, porque esas son herramientas que se introducen dentro del agua y por ejemplo agarran los combustibles y los mueven.

Después de un período de alrededor de 10 años en muchos lugares esos combustibles se almacenan en un ambiente seco. Se ponen en recipientes blindados y se almacena y eso es válido por varios cientos de años.

EC – ¿Pero en qué tipo de suelo se produce ese depósito?

GB – No, se almacenan sobre el suelo, en construcciones más bien parecidas a galpones. Y después entonces la idea es definitivamente almacenarlos alrededor de 500 metros bajo tierra. En el caso de Uruguay lo que a mi me parece que sería más seguro sería usar suelos graníticos que, por ejemplo, en la zona de Minas abundan.

EC- ¿Y eso no implicaría riesgos de contaminación para las actividades que se desarrollan sobre esos suelos?

GB- No porque estarían muy bajo tierra en zonas donde prácticamente no circula agua que podría eventualmente disolver esos residuos radiactivos y llevarlos a la superficie. Además en el caso de residuos radiactivos a diferencia de otros residuos industriales y sustancias tóxicas que generamos continuamente, el tiempo corre a favor de uno porque justamente porque esos radiactivos decaen y su actividad se reduce cada tantos años se reduce a la mitad.

***

EC – Lo que buscamos en esta entrevista es aportar información al debate que empieza a tomar forma en nuestro país y por eso estamos planteando preguntas muy concretas sobre algunos puntos críticos.

Hablemos ahora, ingeniero Bernasconi, del capítulo costos. ¿Una planta de energía nuclear no es demasiado cara para un país pequeño como Uruguay?

GB – Probablemente una planta de energía nuclear cuesta en el orden de los dos billones de dólares o sea 2.000 millones y parece ser un costo bastante alto. Prácticamente yo diría que es un costo mínimo, en la práctica podría llegar a agrandarse. Además, el gobierno uruguayo tendría que hacer una inversión muy importante en costos de infraestructura necesarios para operar una planta nuclear.

EC – ¿Qué costos de infraestructura están asociados?

GB – Desde la infraestructura necesaria para preparar el personal, la infraestructura necesaria para regular el uso de la energía nuclear. Suponiendo que la planta sea operada por ejemplo por una entidad privada, el gobierno tiene que mantener una organización que asegure que la operación se haga en forma segura para evitar la posibilidad esa pequeña pero horrorífica de un accidente. Esto es en cierto modo requerido por otras industrias pero no a tal grado.

La sociedad uruguaya no ha procedido a ese respecto en forma contínua en los últimos años. O sea, existe una Comisión de Energía Atómica, una Dirección Nacional de Tecnología Nuclear y de hecho se han venido reduciendo últimamente, en vez de ir creciendo lentamente con la mira de poder manejar una central nuclear en el futuro.

EC – Ahora, tu decías que esa inversión de dos mil millones de dólares podría ser de origen privado.

GB – Cabe esa posibilidad.

EC – ¿Qué dice la experiencia internacional? ¿Cómo se hacen estas centrales en el mundo?

GB – En Norteamérica la mayoría de las centrales nucleares son privadas. En Canadá hay dos empresas una de ellas privada y otra de ellas de carácter más bien público, que tienen la mayoría de las centrales nucleares.

EC – Y si fuéramos por el camino de una inversión privada, ¿habría interesados teniendo en cuenta la escala del país y el monto que se requiere?

GB – Ese es otro problema, una central nuclear tendría que ser compartida entre Uruguay y países vecinos como Argentina o Brasil. El problema es que las centrales nucleares disponibles en el mercado ahora son muy grandes, generan energía desde 700 megavatios las más pequeñas hasta 1.600. La red uruguaya no puede manejar esa cantidad de energía en un solo punto, eso no sería estable.

Por otro lado, el consumo de energía de Uruguay no es suficiente como para operar una planta de ese tamaño.

EC – Digamos que la gran ventaja que tendría una central de energía atómica es que le daría estabilidad a la generación, habría un mínimo de cierto porte que no dependería de contingencias como las lluvias o incluso del abastecimiento de países vecinos, si pensamos en el gas natural, o de los precios del petróleo que también inciden en algunas de las plantas que tenemos. Esa sería la gran ventaja para incorporar la matriz energética. ¿Esa es tu visión también?

GB – Exactamente. Una planta de energía nuclear puede ser relativamente independiente del abasto de combustible, en parte sobre todo por el hecho de que se puede almacenar combustible como para operar varios años o quizás incluso toda la vida útil de la central en un lugar relativamente pequeño como podría ser una especie de galpón o una construcción adosada a la central misma. Eso es imposible en el caso de usar combustible fósiles como carbón o petróleo.

EC – De todos modos tú señalabas que estos tamaños de centrales que estabas mencionando, con una mínimo de 700 megavatios, serían demasiado grandes para Uruguay solo.

GB – Sí, probablemente. Pero la red uruguaya está interconectada con la red argentina y probablemente se interconecte con la red brasileña también. Entonces uno negociaría la compra y venta de energía.

EC – Recordemos para tener una idea que la central más nueva que UTE ha incorporado, la de Punta del Tigre, anda en los 300 megavatios de potencia.

GB – Sí. Y por otro lado las centrales nucleares no tienen una capacidad importante de variar la capacidad de energía que producen. Tienen que operar, como se dice en el lenguaje de ingeniería, “en base”. O sea generar el consumo continuo del país y entonces centrales hidroeléctricas y posiblemente alguna central que opere con gas o carbón o petróleo, tienen que generar los tipos de energía. Esto es porque si se cambia la producción de energía rápidamente, se producen cambios de temperatura en el reactor nuclear que son nocivos para el combustible.

EC – Tú lo que dices que es una central de estas no se prende y se apaga, o no se sube y se baja en su capacidad de generación.

GB – Exactamente, además una central nuclear tampoco puede operar 24 horas al día durante un tiempo indefinido. Aproximadamente cada dos años, en los diseños más modernos, hay que detener la central para hacer mantenimiento y recargar combustible.

EC – ¿Con todas esas condiciones de por medio es un emprendimiento viable para un país como Uruguay?

GB – Yo creo que es importante que Uruguay lo considere porque de todos modos el establecimiento de una central nuclear en Uruguay tendría un plazo mínimo de 15 a 20 años, según mis estimaciones.

EC – ¿Quince a 20 años desde que se toma la decisión?

GB – Desde que se toma la decisión del “vamos”, o desde que se tome una decisión positiva en cuanto a cambiar la legislación y a empezar seriamente a negociar e invertir en una central nuclear y en la infraestructura que necesita.

EC – ¿No hay centrales de menor porte? La información durante los últimos meses ha ido incorporando noticias sobre desarrollos de menor escala y, por supuesto, incorporando del mismo modo menores costos o por lo menos inversiones más pequeñas ¿qué pasa con eso?

GB – Los proveedores de centrales nucleares todos ofrecen centrales de menor porte y de menor costo. Incluso se han ofrecido centrales que se construyen en el país de origen y se llevan en una barca y se instalan en el país. Entonces el país no necesita prácticamente tener demasiada gente capacitada. Pero ninguno se ha realizado en la práctica hasta ahora. Entonces si vamos a considerar lo que son tecnologías probadas ahora habría que pensar en centrales más grandes o en adquirir lo que sería prácticamente un prototipo.

EC – En el caso de Canadá, ¿qué tamaño tienen las plantas?

GB – En caso de Canadá las plantas más pequeñas que están operando ahora son unidades de 500 megavatios, 560 aproximadamente y es un grupo de 8 unidades que está en Pickering, a unos 10 kilómetros de mi casa más o menos.

Los demás módulos son más grandes, hay dos centrales separadas de alrededor de 700 megavatios que son iguales a la Central de Embalse en Argentina y después hay un grupo de ocho centrales de cerca de 800 megavatios y otro de cuatro centrales de casi 900 megavatios cada una.

En este momento se está hablando en Canadá muy seriamente de construir nuevas centrales. Se está hablando de cuatro centrales nuevas, todavía no hay una decisión tomada en cuanto a qué diseño usar pero serían de 1.100 megavatios cada una.

EC – ¿En qué medida es un problema para Uruguay el hecho de que no poseemos suficientes profesionales formados en energía nuclear?

GB – Obviamente es un problema que tiene que resolverse antes de considerar seriamente la instalación de centrales nucleares en Uruguay. De todos modos, como la instalación de una central nuclear sería en un plazo relativamente largo. También se podría preparar personal en un plazo determinado reciclando profesionales uruguayos que siempre han tenido una formación básica muy buena. Quizás algunos uruguayos que estén en el exterior podrían volver a Uruguay.

EC – El ejemplo tuyo es demostrativo de que hay uruguayos formados en esta materia que están desempañándose en otros lados.

GB – Sí pero no creo que sean muchos. El primer problema que tendría Uruguay es el de obtener el personal sumamente capacitado que se precisaría para tomar las decisiones en cuanto a qué tecnología adoptar y qué inversiones hacer en forma técnica, o sea en una forma que no fuera puramente política. Si no el riesgo de tomar un camino incorrecto que cueste mucho más caro o que no dé el resultado esperado es bastante grande. Una vez tomada esa decisión creo que Uruguay estaría en condiciones de preparar al personal, dentro de lo posible, usando las universidades uruguayas y en parte también preparando personal en el exterior para que sea más rápido.

EC – De todos modos, esto también incide en los plazos porque por lo visto también se requiere formación a la hora de la toma de la decisión.

GB – Sí, se requiere contar con un grupo de personas capacitadas en el tema y con experiencia. También es muy difícil tener gente capacitada si no hay una actividad en Uruguay, o sea, si no va a tener trabajo, porque en ese caso la gente tiende a irse a otros países.

EC – Te agradezco los apuntes de esta charla esta mañana que por supuesto no van a ser los únicos en el abordaje de este tema en el que también nos va a interesar conocer otros puntos de vista. Por supuesto, para empezar, los de quienes se oponen a este camino que en Uruguay tiene una resistencia aún importante.

GB – Yo creo que es muy importante promover el diálogo. Es muy importante como en todo tema que haya oposición también, o sea que se vean los distintos colores que puede tener el cristal.

EC – Sí y va a ser bueno que organicemos debates además de entrevistas, donde cada uno de los dos “bandos”, entre comillas, después intercambie con el otro.

GB – Quería aclarar una cosa: todas las opiniones por supuesto son opiniones personales mías, no reflejan necesariamente la opinión del Organismo Internacional de Energía Atómica.

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