Petroleo


El primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, afirmó hoy que Japón recibirá el otoño próximo una reunión de los países productores y consumidores de petróleo, para discutir medidas para enfrentar la suba de precios del crudo y sobre como compartir las tecnologías para el ahorro energético.
“La cumbre será la primera en su estilo en ser organizada para tratar esta importante cuestión”, dijo Fukuda durante la conferencia de cierra del Grupo de los Ocho países más industrializados del mundo, en la ciudad japonesa de Toyako.
Fukuda habló también de la situación en Zimbabwe, y sostuvo que el G-8 está dispuesto a imponer sanciones contra ese país africano, “si el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas llega a un acuerdo en tal sentido”.
El Grupo de los Ocho realizó ayer una declaración en la que manifestó su preocupación “por el caos político en Zimbabwe”, al tiempo que invitaron a tomar medidas “contra” los responsables de la violencia en el país.
El premier japonés se dedicó también a la situación en Medio Oriente, al sostener su “compromiso para brindar asistencia a los palestinos y contribuir a potenciar sus instituciones”.

La preocupación por el encarecimiento del petróleo llevará al Ejecutivo a aprobar a finales de mes un plan nacional de ahorro energético, no detallado aún, que pretende reducir en un 10% la dependencia española respecto a este producto y ahorrarse así unos 5.000 millones de euros anuales, el coste de unos 44 millones de barriles. La iniciativa fue comunicada ayer por el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, quien señaló que la batería de medidas que prepara su departamento con carácter «urgente» viene a «reforzar, complementar y acelerar los resultados» de las incluidas en la puesta en marcha por su antecesor en el cargo, Joan Clos.
El anuncio del plan coincidió con una fuerte bajada del precio del barril de Brent, de referencia en Europa, que se llegó a pagar por debajo de los 136 dólares, cuando el pasado viernes había alcanzado un máximo histórico de 146,69.
El ministro no especificó qué fórmulas va a utilizar en este proyecto de ahorro energético, aunque, en lo fundamental, reeditará buena parte de las medidas puestas en marcha hace un año, con un proyecto similar, conocido como E4, y cuya aplicación debería prolongarse durante los cuatro ejercicios siguientes. No obstante, fuentes ministeriales apuntaron que también habrá actuaciones de nuevo cuño que, sin embargo, no llegaron a detallar.
Seis ministerios
Tampoco Sebastián fue preciso en sus declaraciones ante el ‘Foro Sociedad en Red’, donde se limitó a apuntar que en el citado programa colaboran seis departamentos ministeriales y que afectará a varios sectores, como el comercio, la vivienda, los transportes y la energía, característica que comparte con el proyecto de Clos, que incluso iba más allá al añadir la agricultura, la industria, la ofimática y el sector público en general.
El ministro no precisó cuánto costaría su plan pero sí insistió en la necesidad de incentivar un uso energético eficiente «para que las conductas ahorradoras se vean beneficiadas».
En cuanto a otras alternativas para reducir la demanda de petróleo o de sus derivados, como los carburantes, abogó por la utilización de vehículos de motor eléctrico, si bien reconoció que esta es una apuesta más a largo plazo.
Sobre la evolución del precio del crudo destacó la idea de que es «la más dañina de las burbujas» que ha sufrido la economía.
El barril a 136,43
Los analistas atribuyeron la caída del precio registrada ayer a una disminución del temor a una interrupción en el suministro de petróleo, sobre todo en relación con Irán. El barril de Brent para entrega en agosto se pagaba al cierre de la sesión a 136,43 en Londres.
Otro factor que influye en esta tendencia bajista es la recuperación del dólar y los temores de que el elevado coste pueda llegar a producir una recesión económica a nivel mundial, lo que reduciría de forma importante la demanda.

Los precios del petróleo cayeron el lunes en más de cinco dólares quedando por debajo de los 140 dólares, con la esperanza de un compromiso por parte de Irán acerca de su polémico programa nuclear, y una recuperación del dólar.

Hacia las 16H00 GMT, el barril de petróleo de Brent del mar del Norte para entrega en agosto, perdía 3,83 dólares a 140,60 dolares, en el InterContinental Exchange (ICE) de Londres.

A la misma hora, el barril del “light sweet crude”, el West Texas Intermediaite (WTI), bajaba 5,64 dólares a 139,65 dólares en el New York Mercantile Exchange (Nymex), reseña AFP.

“Un viento de optimismo (que permite esperar) una resolución pacífica, sopló en el mercado cuando se supo que Irán envió una respuesta oficial a Javier Solana”, el Alto Representante de la UE para la Política Exterior, indicaron analistas del banco Barclays Capital.

El viernes, Irán entregó a Solana una respuesta -que no fue hecha pública- a una propuesta del Grupo de los Seis (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania), con los que negocia su polémico programa nuclear de enriquecimiento de uranio.

El lunes en París, Solana aclaró que no quería “dar impresiones completamente optimistas” sobre la respuesta. “Es difícil”, añadió.

El mercado seguía con atención el anuncio de los accionistas rusos de la compañía ruso-británica TNK-BP de que no habían logrado aprobar la destitución de su patrón, el británico Robert Dudley.

Sube, sube, y vuelve a subir. El precio del petróleo no cesa en su escalada y nadie se atrever a situar su techo. El anuncio de Estados Unidos de una caída de las reservas y la debilidad del dólar llevaron el miércoles al barril de crudo brent, de referencia en Europa, a pulverizar, una vez más, todos los registros y superar los 144 dólares (144,26) en el mercado de futuros de Londres. La inercia del anuncio hizo que ese máximo pasara a la historia al avanzar hasta los 146,69 dólares.

Además, el barril de Texas también batió su máximo y se situó en 145,82 y el de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) hizo lo propio al aumentar hasta los 137,73 dólares, el cuarto récord consecutivo. La caída de las reservas de crudo en Estados Unidos, que la semana pasado se redujeron en dos millones de barriles, hasta 299,8 millones, está detrás de este nuevo récord. La semana pasada asaltó por primera vez los 140 dólares y desde entonces no ha frenado en su ascenso de récord en récord. En el último año el precio del petróleo se ha duplicado.

Entre las causas sobresale el temor del mercado a que la oferta no sea capaz de hacer frente a la demanda en los próximos años. La barrera de los 150 dólares, que algunos esperaban para el cierre del año, podría superarse esta misma semana, máxime si se tiene en cuenta que el BCE subió los tipos de interés de la eurozona un cuarto de punto (hasta 4,25), que previsiblemente devaluará el dólar frente al euro, aunque la primera reacción del mercado fue la contraria, debido a las declaraciones del presidente del BCE, Jean Claude Trichet, en las que rebajó la posibilidad de nuevos incrementos a corto plazo.

Precisamente la debilidad de la divisa estadounidense frente a otras monedas no ayuda en absoluto a frenar la ascensión del precio del petróleo. La creciente demanda, especialmente de las economías emergentes, como China e India, sumada a la inestabilidad política de exportadores de peso como Irán o Nigeria, también explican este continuo aumento de los precios.

En el contexto del 19º Congreso del Petróleo que se celebra en Madrid esta semana, el presidente de la OPEP y ministro de Energía de Argelia, Chakib Khelil, el ministro argelino quiso acallar las voces que hablan del fin de las reservas de petróleo y aseguró que “es difícil creer que vayamos a tener carencias en el suministro de petróleo y gas durante los próximos 50 años”. Además, abogó por un ahorro del petróleo a través de una demanda eficiente, un marco geopolítico distendido y la estabilización del dólar como factores para ayudar a la estabilidad de los precios.

¿Especulación?

Además, la descontrolada subida de los precios del crudo ha hecho saltar las alarmas de todos los actores del mercado mundial y desde algunos mercados se acusa a los productores de fomentar la especulación para disparar los precios. Khelil rechazó tal acusación y a las causas ya conocidas de la inestabilidad de los precios de hidrocarburos, añadió la entrada de los fondos de inversión en el mercado del petróleo, la situación geopolítica, principalmente las tensiones entre Estados Unidos e Irán por el programa nuclear iraní, y la entrada del bioetanol en la matriz energética, lo que ha supuesto, según Khelil, un impacto importante en la producción de diesel del mundo.

La figura del especulador toma fuerza en este contexto alcista. No son pocos los analistas que apuntan a que el petróleo que se comercia en el mercado de futuros - donde se venden barriles a un precio fijo en una fecha determinada- tiene un impacto directo y deliberado en el precio del crudo que se vende y compra diariamente. El proceso de fijación del precio resulta un tanto opaco y según algunos analistas “un 60 por ciento del precio petrolero se explica por la especulación de grandes bancos y fondos de inversión como los hedge funds”. No obstante, la paridad oferta-demanda es otro de los factores que se apuntan para explicar la subida del oro negro.

La escasez del petróleo y el hecho de que sean tan pocos los países que controlan la producción petrolífera mundial hará aumentar el precio del petróleo en los próximos años hasta cotas inimaginables hace no tanto tiempo.

Gasolina de récord

A finales de 2003, las reservas mundiales probadas de petróleo ascendían a 157.000 millones de toneladas, equivalentes a 1,15 billones de barriles. El 77 por ciento de esas reservas se encuentran en los 11 países pertenecientes a la OPEP -Arabia Saudí, Argelia, Emiratos Arabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela-. Mientras, tan solo el 7,5 por ciento del total mundial se encuentra en países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), formada por 30 países entre los que se encuentran los económicamente más potentes del mundo.

El resto, un 15,5 por ciento, está repartido en los demás países del mundo (entre éstos destacan, por sus reservas, Rusia y China). Esto quiere decir que el 82,5 por ciento de las reservas actualmente existentes de petróleo en el mundo se encuentran en esos 13 países. Las consecuencias de la escalada del petróleo tampoco tienen fronteras. La gasolina y el gasóleo se venden ya en las estaciones de servicio a precio de oro.

En un año, la gasolina de 95 octanos sin plomo ha pasado de costar un euro a valer más de 1,26 euros, su máximo histórico, registrado esta misma semana, al tiempo que el gasóleo se ha encarecido un 38 por ciento, desde 95 céntimos el litro a 1,305 euros, a apenas tres milésimas de euros del anterior récord, de 1,308 euros, registrado a comienzos de junio.

El presente del petróleo con precios desorbitados precede un futuro desconocido que amplía la incertibumbre en los mercados internacionales que se inició hace doce meses con el estallido de la crisis subprime en Estados Unidos.

El precio del barril de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) alcanzó este lunes un segundo récord consecutivo al cotizarse a 136,03 dólares, informó hoy aquí el grupo.

La escalada de los últimos días ha sido paralela a la de Europa y Estados Unidos, cuyos precios superaron la víspera los 143 dólares por barril en Londres y Nueva York, respectivamente, añadieron los ejecutivos.

En el mercado neoyorquino, el avance del petróleo para entrega en agosto avanzó hasta los 142,53 dólares el barril al inicio de la jornada del martes, impulsado por una caída del dólar, indicaron los analistas.

También la preocupación sobre una vital ruta petrolera en el Golfo Pérsico ante la tensión en torno a Irán, aseguran, repuntó el valor del llamado oro negro, que sin embargo estuvo contenido en alguna medida por un debilitamiento de la demanda estadounidense.

Al tiempo, el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, subió en el mercado de futuros de Londres hasta los 142,71 dólares, también influenciado por la debilidad de la moneda norteamericana y la disminución de la demanda, explicaron expertos.

Durante el Congreso Mundial del Petróleo, que se celebra desde este lunes en Madrid, el presidente de la OPEP, Chakib Khelil, previó una latente volatilidad del precio del llamado oro negro.

Las perspectivas para el valor del crudo son extremadamente inciertas y sumamente volátiles, no sabemos si se estabilizarán o bajarán, alertó Khelil, quien también es ministro de Energía de Argelia.

Según las consideraciones del funcionario, el mundo cuenta con las reservas petrolíferas suficientes para varias décadas, pero la preocupación radica en cómo colocarlas en el mercado de manera eficiente para productores y consumidores.

Que tan caro es el precio a la adicción? Cómo los adictos a las drogas que, conforme su dependencia va creciendo cada vez necesitan mayores cantidades de dosis, así se han convertido los consumidores norteamericanos del petróleo. Hoy en día, a pesar de ser solo una fracción de los habitantes del planeta, un sólo habitante de los Estados Unidos, en promedio, consume más de 3 toneladas de petróleo al año, según cifras del BP Statistical Review of World Energy 2007 —mientras que en otras regiones avanzadas como Europa el consumo es la mitad, y ni que decir de Latinoamérica donde la cifra es menor a 0.75 toneladas.

Y si a este hecho le agregamos que ya se alcanzó el pico de la producción petrolera mundial —lo que puede significar una escasez futura, o que puede haber más petróleo por explotar, pero que su costo de extracción será mucho más caro—, podemos estar en la misma situación donde quienes suministran las drogas a los adictos, están manipulando la oferta para exigir más precios, los cuales serán pagados con una mínima resistencia dado que la demanda de los adictos nunca decae. Un adicto no entiende razones, solo necesita satisfacciones.

Así, en este contexto, no debe sorprender lo que algunos analistas especializados de Wall Street, dicen: Más de un 60% del precio del petróleo crudo (que está por traspasar la barrera de los US$143) tiene como causal a la especulación en futuros no regulada, de fondos “especulativos”, bancos y grupos financieros que utilizan las bolsas de futuros ICE de Londres y NYMEX de Nueva York y el comercio inter-bancos.

La tendencia que afirma que los precios del petróleo se fijan a partir de la especulación en los mercados energéticos, se nutre de un informe de un subcomité del Congreso estadounidense que reveló, en el año 2006, que la especulación financiera representaba cerca del 70% del precio del crudo, frente a sólo 37% en 2000.

El informe, de junio de 2006, del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado de los EE UU sobre “El papel del mercado especulativo en los precios crecientes del petróleo y el gas”, indicó que “hay pruebas sustanciales que apoyan la conclusión de que la gran cantidad de especulación en el mercado ha aumentado considerablemente los precios”.

En este escenario, los precios no se fijan solo por la demanda del consumo, sino básicamente por las necesidades comerciales y la demanda especulativa en los mercados financieros agro-energéticos.

En junio de 2006, el petróleo estaba en los mercados de futuros a aproximadamente a US$ 60 el barril, y la investigación del Senado estimó que unos US$25 de ellos se debían a la especulación financiera en los mercados energéticos.

La conclusión arroja que más de US$60 de los US$ 142 en que se cotiza hoy el barril, es producto de la especulación de los bancos y fondos de inversión en los mercados energéticos.

De manera tal, que cuando los analistas le echan exclusivamente la culpa del alza de los precios a la reducción de la producción y de la oferta están escondiendo la especulación financiera como principal causal de la escalada alimentaria y petrolera.

¿Más dinero para futuras extracciones?

Ahora bien, al margen de que las especulaciones generan multibillonarias ganancias para unos cuantos mega-inversionistas —además de los países productores y las compañías petroleras—, en el análisis no hay que dejar escapar que el alza en el precio del crudo es esencial para quienes intentan explotar reservas petroleras que, bajo los precios actuales, no se pueden explotar por lo anti-económico que resultaría.

Un ejemplo es Venezuela, y otro el petróleo y el gas bajo el Polo Norte.

En el primer caso, hace un tiempo atrás el presidente venezolano Hugo Chávez señaló que su país tiene las reservas petroleras más grandes del mundo, incluso superiores a Arabia Saudita. Es cierto, sin embargo se trata de un petróleo que bajo los actuales precios no seria un negocio extraerlo, procesarlo y venderlo. En cambio, si el precio del barril en el mercado llegara a los $200 el barril (como algunos estiman que así será en el 2010), si sería un negocio explotarlo hasta la última gota.

En el segundo ejemplo, que probablemente será el escenario de una Nueva Guerra Fría, la tentación es mayor: Debajo de sus hielos, en el Ártico estaría el 25% del crudo y del gas sin descubrir en el mundo. Y aunque todavía está en disputa que países y desde que lugares del Polo Norte se van a extraer el petróleo y el gas, su costo obviamente no sería redituable a los precios actuales; sin embargo, como en el caso de Venezuela, si el crudo alcanza los $200, que nadie dude que el Polo Norte se convertirá en el último bastión del planeta para satisfacer nuestra adicción al petróleo, aunque nuestro planeta y las futuras generaciones sufran las consecuencias.

El presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Chakib Khelil, descartó hoy que el precio del petróleo alcance los 200 dólares por barril, aunque admitió podría cotizarse entre 150 y 170 dólares para este verano.

En declaraciones al canal de televisión France 24, Khelil consideró que la devaluación del dólar frente al euro y las crisis geopolíticas como las amenazas de Irán, así como el aumento de la demanda de gasolina, incidirán en los precios del crudo.

‘Probablemente los precios serán de entre 150 y 170 dólares por barril en este verano y después podrían declinar un poco para finales de este año, pero no pienso que lleguen a los 200 dólares’, afirmó el titular del cártel petrolero.

Para Khalil, la devaluación del dólar es el primer responsable del incremento en los precios del petróleo y en ello influirá la próxima decisión del Banco Central Europeo sobre sus tipos de interés, mismos que probablemente subirá.

Como segundo responsable señaló a las amenazas lanzadas por Irán, uno de los más grandes productores petroleros, que ha advertido con suspender los suministros ante las nuevas sanciones en su contra por su negativa a suspender su programa de enriquecimiento de uranio.

‘Si por ésta crisis Irán decide suspender su producción, por ejemplo, se generaría una grave situación de desabasto, ya que ningún país podría sustituir a la producción iraní y entonces los precios sí llegarían a 300 0 400 dólares’, aseveró.

Tras descartar problemas de equilibrio entre la oferta y la demanda, aseguró que la OPEP permanecerá atenta al desarrollo de los precios y examinará la situación del mercado en su próxima reunión, prevista en septiembre, para en su caso adoptar las medidas necesarias.

Las declaraciones de Khalil se produjeron mientras los precios internacionales del barril de crudo oscilaba este jueves en torno a los 135 dólares en el mercado electrónico de Nueva York y en el de Londres.

El barril de petróleo de Texas se encarecía hoy más de 3 dólares y se negociaba por encima de los 138 dólares en Nueva York, en una jornada en la que el “billete verde” mostraba de nuevo signos de debilidad ante el euro y otras divisas.

Hacia la media sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en agosto añadían 3,52 dólares y se negociaban a 138,07 dólares el barril (159 litros).

Los contratos de gasolina para entrega en julio sumaban 9 centavos y se negociaban a 3,4850 dólares el galón (3,78 litros).

Los contratos de gasóleo para ese mes sumaban 12 centavos y se situaban en un precio de 3,8715 dólares/galón.

El gas natural para entrega en julio se negociaba a 12,95 dólares por mil pies cúbicos, 20 centavos más que el miércoles.

El precio del gas modificó la tendencia bajista, tras conocerse que las reservas aumentaron en 90.000 millones de pies cúbicos la pasada semana, algo menos de lo que esperaban algunos expertos.

El total en reserva quedó en 2,03 billones o un 15,8 por ciento por debajo del nivel de 2007 en la misma época, según datos que difundió hoy el Departamento de Energía (DOE) de Estados Unidos.

Los precios del crudo y de los combustibles neutralizaron hoy los descensos de la sesión anterior y en el caso del barril de petróleo WTI se aupó hasta los 138,95 dólares, no lejos de los récords que marcó ya este mes.

Los contratos de petróleo con más próximo vencimiento cerraron el día 6 a un precio histórico de 138,54 dólares/barril y diez días después llegaron a un máximo de 139,89 dólares.

El encarecimiento del crudo iba hoy en paralelo al debilitamiento del dólar ante el euro y otras divisas, al predominar la impresión de que la Reserva Federal no elevará de momento los tipos de interés.

La entidad decidió el miércoles hacer una pausa en la política de recortes que ha aplicado desde septiembre y dejó los tipos de interés en el 2 por ciento.

El Comité del Mercado Abierto del banco central estadounidense manifestó que la economía avanza, pero los mercados laborales se han debilitado más y los financieros permanecen bajo una considerable tensión.

Respecto a la inflación, la Reserva espera que se modere en lo queda de año y en 2009, aunque reconoció que el alza persistente de los precios de la energía y otras materias primas, entre otros factores, hacen que se mantenga alta la incertidumbre sobre la senda que seguirán los precios.

La ausencia de pistas claras sobre posibles aumentos de los tipos de interés en el corto plazo ha restado fuerza al dólar en sus cambios con el euro y otras divisas, lo que suele presionar al alza al precio del crudo.

La escalada en el mercado neoyorquino ocurría también después de que el presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chakib Khelil, manifestara hoy que el precio del crudo podría alcanzar niveles de entre 150 y 170 dólares este verano.

Además, señaló que el aumento podría ser superior, en caso de una crisis política grave a nivel mundial o una paralización de la producción en Irán.

En declaraciones al canal de televisión France 24, Kelil recordó la escasa capacidad de producción excedente que hay en estos momentos para compensar una interrupción significativa en los suministros a nivel global y aludió a la devaluación del dólar como uno de los factores que más influye en el encarecimiento del crudo.

El alza de precios no se ha detenido incluso después de recibir el mercado neoyorquino más evidencias de que retrocede la demanda en Estados Unidos y que aumentaron en 800.000 barriles las reservas la pasada semana.

El volumen de combustibles suministrados al mercado en las últimas cuatro semanas fue de una media de 20,2 millones de barriles diarios, un 2,3 por ciento menos que en 2007.

La demanda específica de gasolina fue de 9,3 millones de barriles diarios en ese mismo periodo, un 2,1 por ciento menos que el año anterior.

El ministro argelino de Energía y presidente de la Organización de Países Productores de Petróleo, Chakib Khelil, insistió hoy en que no ve necesario un aumento de la producción de crudo porque el mercado está suficientemente abastecido y atribuyó el alza de precios a la crisis financiera, las tensiones geopolíticas y la especulación.

En este sentido, Khelil alertó de que los precios seguirán subiendo si aumenta la tensión de la comunidad internacional con Irán por el programa nuclear que está desarrollando la república islámica.

Khelil participó en Bruselas en la quinta reunión ministerial entre la UE y la OPEP sobre diálogo energético junto con el ministro de Petróleo de Angola, Desidério da Graça Verissimo, y el secretario general de la OPEP, Abdalla Salem El-Badri. La UE estuvo representada por el comisario de Energía, Andris Piebalgs; el ministro esloveno de Energía y presidente de turno del Consejo, Andrej Vizjak; y el ministro francés de Medio Ambiente, Jean-Louis Borloo, que representó a la futura presidencia.

Al término de la reunión, Piebalgs resaltó en rueda de prensa que “tanto los productores como los consumidores están muy preocupados por el nivel de precios del petróleo y por la volatilidad porque socavan la confianza de los consumidores y la estabilidad de la inversión para los productores”. Piebalgs señaló que los países productores y los consumidores deben trabajar juntos para estabilizar los precios.

El presidente de la OPEP insistió en que el mercado “está bien abastecido” de petróleo y subrayó que hay una “situación de equilibrio entre oferta y demanda” e incluso una mayor cobertura que el año pasado. A su juicio, el incremento de los precios no se debe a una falta de oferta sino a la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, a la especulación y al empeoramiento de la situación geopolítica.

Al ser preguntado por cuál cree que será la evolución de los precios del petróleo durante el verano y durante lo que queda del año, Khelil señaló que la clave está en la evolución del dólar y de la situación geopolítica, especialmente en Irán. “El mercado está esperando a ver cómo evoluciona el dólar en julio y cómo evoluciona la situación geopolítica, con las amenazas hechas a Irán”, dijo.

“Si hay amenazas sobre zonas productoras o potencialmente productoras, está claro que el mercado reaccionará”, agregó.

El presidente de la OPEP insistió en que los países productores no pueden hacer nada para resolver los problemas relacionados con las tensiones internacionales o con los mercados financieros. Y afirmó que ya se están llevando a cabo las inversiones necesarias para aumentar la capacidad de refinado, algo que fue confirmado por el comisario de Energía.

Por su parte, el ministro francés de Medio Ambiente reclamó un “pacto internacional energético” que reúna a países productores, consumidores y al resto de partes interesadas. Si no se avanza en esta dirección, se entrará “en zonas de gran peligro para algunos territorios, poblaciones e intereses geopolíticos”.

En el comunicado final firmado por la UE y la OPEP se destaca el “interés mutuo en que el mercado del petróleo sea estable, transparente y predecible”. Ambas partes resaltaron la “naturaleza recíproca de la seguridad energética, siendo la seguridad de suministro y la seguridad de demanda dos caras de la misma moneda”.

El barril de petróleo del tipo West Texas Intermediate (WTI) para entrega en agosto, se pagaba hoy en el mercado de futuros de Nueva York (NYMEX) a 137,55 dólares, es decir 78 centavos más que en el cierre último.

Esta mañana, el barril de ese mismo tipo de crudo se vendió en Singapur a 136,81 dólares para el mercado asiático, siete centavos más que al cierre de ayer.

Por el contrario, el barril de Brent -el referente para Europa- retrocedía 27 centavos a una hora del cierre de las operaciones en Londres, y cotizaba a 135,64 dólares.

En tanto, el crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) arrancó la semana con una fuerte suba, ya que el precio promedio de su barril fue el lunes de 130,70 dólares, 2,14 dólares más que el viernes, informó hoy la secretaría del cártel en Viena.

El pasado domingo varios países productores de crudo ofrecieron en la cumbre petrolera que se realizó en Arabia Saudí aumentar su producción, pero esa decisión -no muy precisada- no ha podido frenar la suba de los precios.

Los referentes del mercado justificaron la escalada de precios en la moderada ampliación de la producción y en las tensiones en Nigeria, según la agencia de noticias DPA.-

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